por Adriano Ureña, Director General de OLLEARIS, empresa asociada a BEQUINOR 3 de julio, 2020 Reportajes comentarios Bookmark and Share
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Los equipos y tuberías de plástico reforzado con fibra de vidrio (PRFV) se emplean, sobre todo, para el almacenamiento y trasiego de fluidos corrosivos, aplicación para la cual su relación calidad-precio es muy ventajosa. Este tipo de aplicaciones están por lo general dentro del ámbito de aplicación de la Instrucción Técnica Complementaria ITC-MIE-APQ-6 – Almacenamiento de fluidos corrosivos en recipientes fijos, del Reglamento de Almacenamiento de Productos Químicos (APQ). Por este motivo es fundamental conocer las particularidades del PRFV que permiten integrar los requisitos de seguridad recogidos en este reglamento en su diseño.

 

El capítulo 2, artículo 6 de la ITC-MIE-APQ-6 incluye la mayor parte de cuestiones que se deben tener en cuenta para este tipo de equipos. El cumplimiento de los requisitos detallados en este apartado requiere del análisis de las siguientes cuestiones:

  • Las resinas o termoplásticos utilizados para la capa anticorrosión deben ser compatibles con el fluido almacenado a la temperatura de diseño prevista. Esta compatibilidad debe verificarse en las guías de corrosión de los fabricantes de estas materias primas o mediante consulta directa a dichos fabricantes.
  • El espesor de la capa anticorrosión debe estar en consonancia con la agresividad del fluido almacenado, con la vida útil prevista para el equipo y con las condiciones de servicio previstas. Cuanto más agresivas sean las condiciones de servicio o mayor sea la vida útil requerida, mayor deberá ser el espesor de dicha capa anticorrosión o bien se deberán utilizar materiales de mayor resistencia y por lo general más caros.
  • Se deberán tener en cuenta los efectos de envejecimiento o degradación de los materiales utilizados en los equipos. Entre estos efectos conviene prestar especial atención a la adherencia a alta temperatura entre los liners de PRFV o termoplástico y el sustrato (que puede ser de acero, hormigón o PRFV), y a la fisuración de las soldaduras que se produce en los liners de termoplástico.
  • Los espesores de la capa estructural deben calcularse utilizando un código de diseño de reconocido prestigio y actualizado. En estos cálculos deben, además, tenerse en cuenta todas las cargas que sean aplicables, tales como viento, seísmo, nieve, sobrecargas de uso por plataformas soportadas en los equipos, etc. Estas cargas deben ser calculadas de acuerdo a la normativa aplicable en España (Código Técnico de la Edificación – CTE 2006, y Normativa de Construcción Sismorresistente NCSR – 2002). Sus efectos sobre los equipos pueden calcularse mediante los procedimientos detallados en los eurocódigos correspondientes.
  • El espesor de la capa interior anticorrosión nunca debe de considerarse para el cálculo estructural, actuando de forma similar a un “corrosión allowance” típicamente usado en el cálculo de equipos metálicos.
  • La inspección y control de los equipos durante su fabricación debe ajustarse a lo indicado en el código de diseño aplicado. Los laminadores y/o soldadores que construyan dichos equipos deben, además, estar debidamente homologados conforme a dicho código de diseño, de la misma manera que se hace con los soldadores de equipos metálicos.

El artículo 8 de la ITC-MIE-APQ-6 incluye también varios requisitos que se han de cumplir para las tuberías. La mayor parte coinciden con los indicados arriba, pero es importante señalar que para el diseño de dichas tuberías se deben tener en cuenta las dilataciones debidas a los cambios de temperatura. Se deberá realizar un cálculo de flexibilidad, en ese caso teniendo en cuenta las propiedades mecánicas reales de la tubería de PRFV, que dependerán, a su vez, de la secuencia de laminado empleada en su fabricación.

El artículo 21 de la ITC-MIE-APQ-6 detalla, también, que puede ser necesario que los equipos sean resistentes a la llama y el fuego para ciertas aplicaciones. En esos casos las tuberías de PRFV deberán construirse con resinas especiales y, en algunos casos, con aditivos que permitan obtener dicha resistencia a la llama en un material que de forma natural es combustible.

Por último, si los equipos entran dentro del ámbito de aplicación de la Directiva de Equipos a Presión 2014/68, deberán cumplir también con dicha Directiva en lo que se refiere a su diseño y fabricación. La instalación y mantenimiento deberán en estos casos cumplir también con el Reglamento de Equipos a Presión R.D. 2060/2008.

Como conclusión, podemos indicar que la selección de materiales, el diseño de la capa anticorrosión y el cálculo estructural de los equipos de PRFV afectados por la ITC-MIE APQ 06 del Reglamento de Almacenamiento de Productos Químicos requiere de un buen conocimiento previo de este tipo de materiales. Estos conocimientos permitirán cumplir adecuadamente los requisitos normativos que son aplicables y establecer una vida útil que esté en consonancia con las condiciones de servicio previstas y la resistencia de los materiales seleccionados frente a los fluidos contenidos. 

En base a todo lo anterior, BEQUINOR ha organizado, dentro de su Aula Virtual el Curso diseño, fabricación, control de calidad e inspección de equipos y tuberías de PRFV, que tendrá lugar los próximos 15, 16 y 17 de septiembre.

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