Hoy en día, la inestabilidad de los precios eléctricos se ha vuelto una auténtica pesadilla para los responsables financieros y técnicos de la industria química. A veces parece que el mercado juega en su contra, sobre todo para los procesos que jamás se detienen y requieren un suministro estable todo el año.
La industria química depende de maquinaria, procesos bien definidos, un manejo cuidadoso de las materias primas y estrictos controles de seguridad. Sin embargo, hay otro elemento igual de importante que suele pasar desapercibido: la comunicación.
El crecimiento de los polímeros reforzados con fibra de carbono está transformando los procesos de fabricación industrial. Nuevas herramientas, geometrías de corte y recubrimientos avanzados permiten afrontar con mayor precisión, productividad y sostenibilidad los retos asociados al mecanizado de estos materiales de altas prestaciones.
Los intercambiadores de calor de superficie rascada (SSHE, por sus siglas en inglés) se utilizan ampliamente para aplicaciones complicadas de transferencia térmica, como la evaporación de lodos y digestato, donde la incrustación es un problema.
Mientras los principales actores de la industria mundial del biogás se preparan para acudir al NEC de Birmingham (Reino Unido) para la World Biogas Expo los días 8 y 9 de julio, los acontecimientos internacionales y las investigaciones recientes han puesto el foco en el papel fundamental que los biofertilizantes renovables, como el digestato, pueden desempeñar en la agricultura y la producción de alimentos, así como en la importancia de su correcta gestión y procesamiento.
El crecimiento de la energía eólica y solar se ha acelerado. Sin embargo, las energías renovables plantean retos debido a las fluctuaciones de tensión que pueden provocar el desgaste de los equipos, ineficiencias y posibles apagones.