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El grupo agroquímico alemán BASF inaugurará oficialmente su nueva planta en la ciudad china de Zhanjiang en el primer trimestre del año, con un coste aproximado de 8.700 millones de euros (10.205 millones de dólares).
Este nuevo complejo se basa en un centro industrial con instalaciones de producción, logística y flujos de materiales interconectados y la planta es el mayor proyecto de inversión individual de BASF hasta la fecha.
"Esperamos que alrededor del 80 % del crecimiento de la industria química hasta el año 2035 se concentre en la región de Asia-Pacífico", aseguró BASF.
Y es que, actualmente, China representa ya alrededor del 50 % del mercado mundial de productos químicos, contribuye de manera significativa a este crecimiento.
"Teniendo en cuenta esta evolución, BASF sigue estando infrarrepresentada en el mayor mercado del futuro: en 2024, BASF obtuvo en China alrededor del 13 % de la facturación total del grupo. La cuota de mercado es considerablemente menor que en Estados Unidos o incluso en Europa", afirmó la compañía.
Además, el compromiso con China no significa centrarse en un único mercado ni trasladar la producción. "Lo que BASF fabrica en China se vende en su mayor parte allí", señaló la empresa. Por otro lado, las empresas químicas alemanas siguen siendo optimistas en general con respecto a las perspectivas de crecimiento en China.
Una encuesta sobre el clima empresarial publicada en diciembre por la Cámara de Comercio Exterior Alemana en Pekín reveló que el 84 % de los miembros de la industria química en la República Popular China esperan un aumento del crecimiento medio anual en los próximos cinco años. Además, el 61 % afirmó que aumentaría sus inversiones en China en los próximos dos años.
En 2024, la empresa vendió sus participaciones en dos empresas conjuntas en China. El motivo: algunos informes apuntaban a actividades del socio de la empresa conjunta "incompatibles con los valores de BASF".
En este sentido, la empresa alemana quiere seguir realizando controles sistemáticos de sus propias sociedades y de sus proveedores: "Nos tomamos muy en serio cualquier indicio de violación de los derechos humanos y lo investigamos minuciosamente". El cumplimiento de los requisitos legales se comprueba mediante auditorías, indicaron desde BASF.
"La planta será la tercera mayor planta integrada de BASF, después de las de Ludwigshafen y Amberes", explicó la empresa. En una superficie de unos cuatro kilómetros cuadrados, trabajarán 2.000 empleados. "El equipo directivo está compuesto en su mayor parte por empleados chinos", añadió.
La nueva planta de BASF en Zhanjiang incluye instalaciones para un proceso petroquímico llamado craqueo a vapor con una capacidad de producción de un millón de toneladas de etileno al año y varias instalaciones para la producción de productos petroquímicos, productos intermedios y otros productos.
Según el grupo agroquímico germano, entre sus clientes se encuentran la industria del embalaje de plásticos y productos químicos especiales, así como el sector de la construcción para plásticos de alto rendimiento y la industria automovilística para pinturas y plásticos.
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