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El Concello adjudica el servicio a Facsa, compañía con más de 150 años de experiencia en la gestión integral del agua y una destacada presencia en toda España.
El Concello de Foz ha dado un paso decisivo para transformar el futuro hídrico del municipio con la adjudicación de un nuevo contrato de gestión para los servicios de abastecimiento, saneamiento y depuración. Se trata de una apuesta estratégica que llega en un momento clave, marcado por el crecimiento demográfico, la fuerte estacionalidad turística y la necesidad de actualizar unas infraestructuras que deben estar preparadas para un escenario climático cada vez más exigente.
El nuevo contrato, adjudicado por un periodo de 15 años a Facsa, compañía especializada en la gestión integral del agua con más de 150 años de experiencia, sustituye al acuerdo vigente desde 1992 y permitirá impulsar una renovación integral del sistema, incorporando un modelo de gestión más avanzado, sostenible y digitalizado. La experiencia de Facsa al frente de proyectos y servicios de referencia en todo el territorio nacional permitirá trasladar a Foz soluciones contrastadas y adaptadas a la realidad local y los retos del ciclo urbano del agua.
El nuevo marco contractual establece un presupuesto global de 29 millones de euros y prevé una inversión inicial de 1,1 millones de euros para poner en marcha las primeras actuaciones, junto con un plan de inversiones cercano a los 8 millones de euros que permitirá la actualización y refuerzo de las infraestructuras hidráulicas.
Esta adjudicación permitirá dar respuesta a demandas históricas en el sistema de abastecimiento mediante la remodelación integral de la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) de Foz, que incluirá la construcción de una nueva línea de fangos. Esta actuación, que constituye la principal inversión del contrato, se desarrollará incorporando criterios de innovación, eficiencia y optimización operativa, apoyados en la experiencia de Facsa en la modernización de infraestructuras similares, como la línea de fangos que gestiona en Toledo, una instalación capaz de recuperar cada año cerca de 500.000 metros cúbicos de agua. Todo ello con el objetivo de garantizar un suministro más seguro, fiable y preparado para los picos de demanda.
Asimismo, se prevén mejoras en el sistema de abastecimiento de Cordido, con actuaciones en el depósito, la captación y la conducción de impulsión, así como el refuerzo de la conexión entre los depósitos de Fazouro —cabecera del sistema— y el depósito de distribución de Foz, lo que permitirá aumentar la estabilidad y fiabilidad del suministro municipal.
En materia de saneamiento y depuración, el nuevo servicio se reforzará con un plan intensivo de inspección y limpieza de más de 125 kilómetros de red, junto con la implantación de sistemas de telecontrol y monitorización en puntos críticos. Estas actuaciones permitirán anticipar incidencias, mejorar la capacidad de respuesta ante episodios de lluvias intensas y avanzar hacia una gestión más eficiente, preventiva y transparente de la red, especialmente relevante en un municipio costero con una marcada estacionalidad.
Asimismo, se optimizará la operación de las cinco estaciones depuradoras del término municipal - Foz, Fazouro, Cangas, Nois y Vilaronte- y se pondrá en funcionamiento la nueva EDAR de Foz, actualmente en construcción, incorporando mejoras tecnológicas que garantizarán la calidad del efluente y la protección de la ría y las zonas de baño.
La experiencia de Facsa en la digitalización del agua se traducirá en la implantación de sistemas avanzados de gestión, como la telelectura de contadores, una tecnología que la compañía ya ha implantado con éxito en comunidades como la Comunitat Valenciana, Castilla y León, Islas Baleares y Asturias.
Este sistema facilitará un mayor control del consumo, una detección más temprana de fugas y una gestión más eficiente y transparente del servicio. El contrato incorpora, además, medidas orientadas a reducir el impacto ambiental, como el uso de vehículos cero emisiones y el impulso de energías de origen renovable en la operación diaria.
Para reforzar la atención a la población, el nuevo modelo de gestión contempla la puesta en marcha de una oficina móvil que recorrerá las parroquias, manteniéndose también la oficina presencial en Foz para garantizar una atención cercana y accesible. La adjudicación asegura igualmente la continuidad del personal actual del servicio, que contará con un plan formativo específico para acompañar la implantación del nuevo modelo y reforzar la calidad del servicio.
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