Empresas Premium
En el sector químico, donde la eficiencia y la seguridad son pilares fundamentales, la transición energética representa además una oportunidad para innovar y reforzar la competitividad.
En este contexto, Ascanio Química ha definido una hoja de ruta clara hacia la descarbonización, basada en la generación de energía renovable, la optimización de consumos y la transformación progresiva de su movilidad corporativa.
Uno de los ejes de este plan es la apuesta decidida por el autoconsumo fotovoltaico. La compañía ha iniciado la ampliación de sus instalaciones solares en las distintas sedes con el objetivo de avanzar hacia la autosuficiencia energética.
Un ejemplo es la nueva instalación en modalidad marquesina en el Polígono Industrial Valle de Güímar. Esta solución integra generación eléctrica renovable con espacios de aparcamiento, optimizando las infraestructuras existentes, aportando valor añadido funcional y ambiental.
La implantación de energía solar no responde únicamente a criterios económicos, sino a una visión global a largo plazo: reducir la huella de carbono, minimizar la dependencia energética exterior y fortalecer la resiliencia en un entorno insular como Canarias, donde los costes energéticos y logísticos tienen un impacto significativo en la competitividad industrial.
Este compromiso se alinea con los objetivos ambientales establecidos en el Sistema Integrado de Gestión, entre ellos la reducción del consumo eléctrico y la mejora continua del desempeño ambiental, todo ello bajo certificaciones internacionales como la ISO 14001 y el Reglamento EMAS, que garantizan un control riguroso de los impactos y el cumplimiento normativo.
La descarbonización energética se complementa con otra línea de actuación: la progresiva electrificación de la flota comercial. La sustitución gradual de vehículos convencionales por modelos electrificados permitirá reducir las emisiones directas asociadas al transporte, reforzando la coherencia entre actividad operativa y compromiso ambiental.
En paralelo, la compañía continúa impulsando la fabricación local de productos que anteriormente se importaban, lo que contribuye a reducir emisiones asociadas al transporte marítimo y mejora la eficiencia logística del archipiélago.
Invertir en energías renovables, optimizar procesos y transformar la movilidad corporativa no solo reduce impactos ambientales: fortalece la competitividad, impulsa la innovación tecnológica y consolida un modelo industrial sostenible adaptado a los retos actuales.
|