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Repsol presentará esta semana a los inversores su actualización de las proyecciones para el periodo 2026-2028, en un momento geopolíticamente crítico tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, que ha incrementado la volatilidad en el mercado energético, y tras haber recibido las licencias para poder operar en Venezuela.
La compañía llega a este "Capital Markets Day" tras haber registrado un beneficio neto de 1.899 millones de euros en 2025, un 8,1 % más que el año anterior, según las cuentas que dio a conocer el pasado 19 de febrero; mientras que el resultado neto ajustado, que mide específicamente la marcha de los negocios, retrocedió un 15,1 %, hasta los 2.568 millones.
Repsol, además, anunció que elevará el dividendo en 2026 al proponer el pago de un dividendo con cargo a los resultados de 2025 de 0,551 euros brutos por acción, que está previsto tenga lugar el 8 de julio de 2026, por lo que la retribución en efectivo para este año ascenderá a 1,051 euros brutos por acción.
En un plano más técnico, la energética ha cambiado la forma de reporte algunas de las métricas que ofrecían al mercado desde el cuarto trimestre de 2025, con el objetivo de reflejar de forma más adecuada la manera en que la compañía gestiona y evalúa actualmente sus negocios, lo que no tiene impacto en los estados consolidados del grupo.
Estas previsiones llegan en un momento de incertidumbre geopolítica por la escalada de la tensión en Oriente Medio tras los ataques de EE. UU. e Israel a Irán, que han derivado en el cierre del estrecho de Ormuz, por donde se produce un 20 % del tránsito marítimo de crudo y cualquier interrupción en el flujo de buques afecta a los mercados.
De hecho, el barril de brent ha registrado subidas que lo sitúan por encima de los 85 dólares en los últimos días, un 17 % más respecto a los 72,5 dólares a los que cotizó el viernes previo al ataque.
Esta subida se produce tras un 2025 donde el crudo ha cotizado más barato que en ejercicios anteriores. La documentación de Repsol recoge que el precio medio del barril de Brent en 2025 se situó en los 69 dólares, casi un 15 % por debajo de 2024, cuando de media costó 69 dólares.
Mientras que en el mercado gasista, según la misma fuente, el precio medio de Henry Hub fue de 3,4 dólares por millón de BTU ("british thermal unit", una de las unidades de medida del gas), un 48 % por encima de las cifras de 2024, impulsadas sobre todo por "el continuo aumento de nuestras exportaciones de GNL en Norteamérica".
En Europa, el precio de referencia TTF fue un 12 % mayor, impulsado principalmente por una mayor demanda y niveles de inventario más ajustados.
En la presentación a los analistas, el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, señaló que en este día del inversor, proporcionarán al mercado la orientación para el periodo, junto con la proyección hasta 2028.
Para 2026, avanzó Imaz, estimaban un precio del brent entre 60 y 65 dólares, el Henry Hub entre 3,5 y 4 dólares y el margen del refino entre 6,5 y 7,5 dólares por barril; aunque estas previsiones fueron comunicadas en los días previos a este nuevo aumento de la inestabilidad internacional.
Tras haber recibido las licencias que le permiten operar en Venezuela, Imaz avanzó en la misma conferencia de analistas que la compañía se estaba preparando para "restablecer y reanudar" las operaciones diarias en el país.
En concreto, señaló que tiene la ambición de incrementar un 50 % la producción en el país en los próximos doce meses, con una visión a largo plazo de conseguir el objetivo de multiplicar por tres la producción en los próximos tres años. En este sentdio, lla empresa ya registró en su informe financiero de 2025 un recorte de la exposición patrimonial país, hasta los 276 millones de euros, un 45 % menos que los 504 millones de euros de cierre de 2025.
De esta forma, el informe detalla que esta exposición patrimonial incluye fundamentalmente las cuentas a cobrar con PDVSA de Repsol Exploración, la financiación otorgada a Petroquiriquire y la inversión en Cardón IV y en Petroquiriquire.
La plantilla de la planta de Lubricantes de Repsol (RLESA) ha logrado un nuevo hito en materia de seguridad: siete años sin accidentes de trabajo con baja (2.555 días). Un logro sin precedentes que refleja una sólida cultura preventiva y el compromiso diario de toda la plantilla.
"Cuando la seguridad se convierte en una verdadera forma de trabajar, el éxito solo puede ser colectivo. Este hito es fruto de la implicación de toda la plantilla que, junto al acompañamiento del equipo de prevención de riesgos laborales, ha sabido interiorizar, aplicar y poner en valor cada uno de los principios esenciales de la prevención", comentan.
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