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La Comisión Europea ha aprobado, con arreglo a las normas sobre ayudas estatales de la UE, un régimen español de ayudas estatales por valor de 440 millones de euros para apoyar la producción de hidrógeno renovable.
España estima que el régimen aprobado apoyará la construcción de hasta 382 MW de capacidad de electrólisis. También debe incentivar la producción de hasta 243.800 toneladas de hidrógeno renovable, lo que dará lugar a que se eviten hasta 1.790.000 toneladas de CO2.
El régimen ayudará a España a alcanzar su objetivo nacional de instalar 12 GW de capacidad de electrolizadores de aquí a 2030, así como los objetivos relativos a la cuota de combustibles renovables de origen no biológico consumidos en el transporte y en la industria establecidos en la Directiva sobre fuentes de energías renovables.
En el marco del régimen, las ayudas adoptarán la forma de subvenciones directas por kilogramo de hidrógeno renovable producido, España puede conceder la ayuda en los próximos doce meses. Una vez concedida la ayuda, los beneficiarios pueden optar a los pagos a lo largo de un período de diez años.
La Comisión evaluó el régimen con arreglo a las normas sobre ayudas estatales de la UE, artículo 107, apartado 3, letra c del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, y las Directrices sobre ayudas estatales en materia de clima, protección del medio ambiente y energía de 2022. La Comisión consideró que el régimen es necesario y adecuado para facilitar la producción de hidrógeno renovable.
Además, la Comisión constató que el régimen tiene un efecto incentivador y un impacto limitado en la competencia y el comercio dentro de la UE. Por último, la ayuda tendrá efectos positivos, especialmente en el medio ambiente, que compensarán cualquier posible efecto negativo en términos de falseamiento de la competencia. Atendiendo a estas razones, la Comisión ha aprobado el régimen de ayudas español con arreglo a las normas correspondientes de la UE.
En este sentido, impulsar la inversión en energías limpias y reducir el coste de la energía para ciudadanos e industrias se antoja esencial, ya que las propuestas llegan en un contexto geopolítico marcado por la volatilidad de los mercados energéticos y por la dependencia europea de los combustibles fósiles importados.
Por todo ello, la Comisión trabajará estrechamente con el Grupo del Banco Europeo de Inversiones (BEI), que prevé movilizar más de 75.000 millones de euros en financiación durante los próximos tres años para apoyar la transición energética. De esta cantidad, hasta 500 millones de euros se destinarán al Fondo de Inversión en Infraestructuras Estratégicas, con el fin de impulsar proyectos clave en el desarrollo de las redes eléctricas europeas.
Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva para una Transición Limpia, Justa y Competitiva: "La situación en Irán nos recuerda una simple verdad. La energía limpia autóctona es la única solución duradera para que la UE rompa el ciclo de dependencia de los combustibles fósiles y volatilidad de los precios. Hoy adoptamos un paquete que nos permitirá avanzar en nuestro esfuerzo y que apoya a los ciudadanos para así reducir sus facturas de energía".
Con este conjunto de iniciativas, Bruselas pretende avanzar hacia un sistema energético más resiliente, competitivo y centrado en los ciudadanos. La Comisión ha adelantado que en los próximos meses presentará nuevas propuestas para seguir consolidando la transición hacia una energía limpia y asequible en la Unión Europea.
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