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La Asociación Vasca de Empresas Químicas (AVEQ-KIMIKA) desarrolla una actividad continuada en materia de seguridad industrial que se traduce, en la última década, en miles de intervenciones técnicas dirigidas a reforzar la prevención, la planificación y la respuesta ante posibles incidentes en instalaciones industriales.
Más de 7.600 consultas técnicas atendidas, 72 auditorías realizadas, 44 informes de seguridad elaborados en el marco de la normativa Seveso y 30 planes de autoprotección redactados forman parte de un volumen de actividad que abarca tanto a empresas asociadas como a otras compañías del entorno industrial. A estas actuaciones se suman 30 trabajos vinculados al almacenamiento de productos químicos (APQ), medio centenar de acciones formativas y varios centenares de visitas a instalaciones.
“El objetivo es que las empresas tengan identificados los riesgos, definidos los procedimientos y previstos los escenarios. La tendencia es hacia el riesgo cero, aunque sabemos que no existe”, explica el secretario general de la asociación, Luis Blanco-Urgoiti.
Uno de los ejes principales de la actividad de AVEQ-KIMIKA se centra en el desarrollo y revisión de los Informes de Seguridad vinculados a la normativa Seveso, que regulan la prevención de accidentes graves en determinadas instalaciones industriales.
Desde 2015, el equipo técnico de la asociación ha participado en la elaboración y tramitación de estos informes, que sirven de base para la redacción de los Planes de Emergencia Exterior (PEE), en colaboración con las administraciones públicas competentes.
El proceso incluye desde la evaluación inicial de la afectación normativa hasta la tramitación administrativa y la validación final por parte de las autoridades de protección civil. En paralelo, se desarrollan estudios específicos para la implantación de salvaguardas tecnológicas que permiten reducir el alcance de posibles escenarios accidentales.
“Trabajamos en la identificación de medidas que, con una inversión ajustada, permitan reducir la probabilidad o las consecuencias de un incidente y faciliten la gestión posterior de los planes de emergencia”, señala la coordinadora de seguridad de la asociación, Amets Moreno del Bado.
La actividad de asesoramiento se extiende también al ámbito del almacenamiento de productos químicos (APQ) vinculado al desarrollo o crecimiento de las empresas, nuevas inversiones, procesos que provocan la necesidad de nuevos almacenes o el aumento de cantidades que requieren la revisión o adaptación a la normativa.
En este ámbito, AVEQ-KIMIKA presta apoyo tanto en la revisión técnica de las instalaciones como en la redacción de proyectos y memorias necesarias para su legalización o adaptación. Este acompañamiento incluye la interlocución con la administración durante todo el proceso de registro.
Además, la asociación realiza auditorías internas orientadas a verificar el cumplimiento de la normativa de seguridad industrial y, específicamente para empresas afectadas o no por Seveso, con especial atención al Sistema de Gestión de la Seguridad y a los planes de autoprotección.
La planificación de la respuesta ante emergencias constituye otro de los ámbitos de actuación. Las empresas incluidas en determinados supuestos normativos deben disponer de Planes de Autoprotección actualizados, cuya elaboración y revisión periódica también forma parte de los servicios ofrecidos por la asociación.
A ello se suma la organización de simulacros, diseñados para evaluar la eficacia de los procedimientos de actuación y la coordinación entre equipos. Estas prácticas pueden incorporar distintos niveles de complejidad, incluyendo escenarios con elementos realistas o ejercicios específicos de comunicación con autoridades, medios de comunicación o población del entorno.
Entre las herramientas desarrolladas por la asociación figura también una guía técnica para la elaboración de procedimientos de permisos de trabajo, centrada en tareas críticas que implican riesgos elevados.
Este documento, elaborado en colaboración con empresas industriales, establece criterios para la identificación de riesgos, la asignación de responsabilidades y la coordinación entre departamentos y empresas contratistas, con el objetivo de asegurar que las intervenciones sobre equipos e instalaciones se realicen de forma controlada.
El conjunto de estos servicios se orienta a reforzar la seguridad tanto en el interior de las instalaciones como en su entorno. La planificación detallada de los procesos, la evaluación de escenarios y la coordinación con las autoridades contribuyen a minimizar riesgos y a establecer mecanismos de respuesta estructurados.
Según subraya Blanco-Urgoiti, “la seguridad industrial no es un elemento aislado, sino un sistema que afecta a la organización, a las personas que trabajan en ella y también al entorno en el que se ubica la instalación”.
En este contexto, la actividad de AVEQ-KIMIKA se sitúa en la intersección entre la industria, la regulación y la protección civil, con una labor orientada a consolidar estándares de seguridad en un sector que opera con procesos complejos y altamente regulados.
El sector químico constituye una industria base con presencia en prácticamente todas las cadenas de valor. Su carácter transversal lo sitúa como proveedor indispensable para la mayoría de las actividades económicas, con impacto directo en la vida cotidiana y en el funcionamiento de la economía.
En Euskadi, representa el 13% del PIB industrial y el 12% del empleo, con cerca de 7.000 puestos de trabajo directos y una cifra de negocio que supera los 7.200 millones de euros.
Su aportación se extiende a múltiples ámbitos:
El 98% de los procesos productivos requieren de la química en alguna fase, lo que sitúa al sector como una industria esencial y estratégica para garantizar el desarrollo económico y social.
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