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Un total de 54 proyectos industriales europeos firmaron recientemente sus acuerdos de subvención para percibir un total de 2.700 millones de euros procedentes del Sistema de Comercio de Emisiones de la UE, en el marco del Fondo de Innovación.
De estos 54 proyectos, 6 se localizan en España, y suman un total de 309,8 millones de euros. Entre los beneficiarios, figuran las españolas Moeve, Iberdrola y Enagás, dos francesas —Saint Gobain y Rosi— y un grupo de empresas alemanas y lituanas.
Por cuantías, la mayor beneficiaria resultó Moeve, con 203 millones de euros que empleará en su proyecto Luxia, ubicado en Huelva, dentro del Valle Andaluz del Hidrógeno. Se trata, según la Comisión Europea, de uno de los proyectos más ambiciosos del panorama europeo en materia de hidrógeno renovable y derivados, al desarrollar un ecosistema integrado que combina electrólisis, producción de metanol y amoníaco, y reutilización de infraestructuras existentes.
Con un electrolizador de 100 MW y una producción anual prevista de 300.000 toneladas de metanol y 200.000 toneladas de amoníaco renovables, el proyecto permitirá reducir en un 84% las emisiones respecto a procesos convencionales.
El resto de proyectos quedan lejos de los 200 millones que percibirá Moeve. En el siguiente escalón, se sitúa el proyecto VB1F, desarrollado por la lituana VMG y las alemanas Anker-Tec y Voodin Blade Technology. El proyecto, ubicado en Navarra, pretende desarrollar una fábrica de palas de aerogenerador completamente reciclables, fabricadas a partir de madera laminada. Esta sustitución no solo resuelve el creciente problema de residuos al final de la vida útil de las palas, sino que también reduce significativamente la huella ambiental del proceso de fabricación. Para ello, ha firmado un acuerdo por el que recibirá 48,18 millones de euros.
Enagás y su filial Scale Green Energy han firmado una subvención por 24,4 millones de euros para llevar a cabo su proyecto COnet2 Sea, uno de los primeros desarrollos europeos de transporte marítimo de dióxido de carbono (CO2) a gran escala, basado en un buque de 20.000 metros cúbicos capaz de trasladar más de 636.000 toneladas anuales. Durante su primera década de operación, se estima que evitará más de 6,3 millones de toneladas de CO?, contribuyendo de forma sustancial a la descarbonización industrial.
El siguiente en la lista es la francesa Saint Gobain, con 20,18 millones para su proyecto Oto, en Aragón.
Su objetivo es implementar un proceso innovador para la fabricación de placas de yeso que reduzca significativamente tanto el consumo energético como el uso de recursos, logrando una disminución del 30% en energía y del 50% en consumo de agua. Para ello, introduce una transformación en el proceso de calcinación, electrificándolo parcialmente y reduciendo de forma sustancial el uso de gas natural. En términos climáticos, se prevé evitar alrededor de 242.000 toneladas de CO2 en diez años.
El proyecto Oto podría no ser el único beneficiado en esta ronda del Fondo de Innovación, puesto que otro de sus proyectos en España aguarda a la espera de que alguna iniciativa de las 54 seleccionadas se caiga y aprovechar su hueco. En este caso, el proyecto Furhy pretende desarrollar e implementar hornos híbridos en la producción de vidrio para aumentar la tasa de electrificación. Aunque el Fondo no especifica la cuantía solicitada, la sitúa entre los 17 y los 255 millones de euros.
Iberdrola percibirá 8,04 millones de euros para llevar a cabo su proyecto Green Heat Asturias.
Este pretende sustituir completamente las calderas de gas natural de la instalación farmacéutica de Bayer en La Felguera por un sistema basado en electricidad renovable, combinando generación fotovoltaica, almacenamiento térmico en sales fundidas y resistencias eléctricas. Esta integración permite generar vapor industrial de forma flexible y eficiente, alcanzando una eficiencia global cercana al 96%. Durante su operación, se prevé evitar más de 55.000 toneladas de CO2.
Por último, la francesa Rosi recibirá 5 millones para construir en La Puebla de Híjar, en la provincia de Teruel, la primera instalación a gran escala dedicada al reciclaje de paneles fotovoltaicos. Con una capacidad prevista de tratamiento de 10.000 toneladas anuales a partir de 2033, el proyecto permitirá recuperar silicio, plata, cobre, aluminio y vidrio, reduciendo la dependencia de materias primas primarias y contribuyendo a la autonomía estratégica europea.
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