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En 2025, un consorcio europeo liderado por MAN Energy Solutions inició el desarrollo de una nueva generación de motores marítimos impulsados por amoníaco, con un objetivo técnico considerado crítico para el futuro de la navegación: eliminar completamente la necesidad de combustible auxiliar para la ignición.
El proyecto, conocido como NH3 Spark – FutureFlex, reúne empresas e instituciones de investigación con el apoyo de programas de innovación europeos, y busca resolver uno de los principales cuellos de botella de la transición energética en el sector naval.
Según un comunicado oficial divulgado por la propia MAN Energy Solutions sobre el proyecto NH3 Spark – FutureFlex, el punto central es simple, pero complejo en la práctica: los motores a amoníaco aún enfrentan limitaciones técnicas relacionadas con la combustión, y el proyecto busca desarrollar un motor capaz de operar 100% con amoníaco, sin necesidad de combustible piloto para la ignición — uno de los principales obstáculos para hacer que esta tecnología sea totalmente libre de emisiones.
El amoníaco (NH₃) ha ganado protagonismo como uno de los principales candidatos para sustituir los combustibles fósiles en el transporte marítimo por un motivo técnico relevante: no contiene carbono en su composición química.
Esto significa que, cuando se utiliza como combustible, no genera emisiones de CO₂, principal responsable del calentamiento global. Además, la amoníaco puede ser producida a partir de hidrógeno verde, utilizando energía renovable, lo que refuerza su potencial como combustible sostenible.
Por estas características, el amoníaco es visto como una de las alternativas más viables para barcos de gran tamaño, especialmente en rutas de largo recorrido, donde las baterías eléctricas aún no son suficientes.
A pesar del potencial, la utilización de la amoníaco como combustible enfrenta un obstáculo técnico significativo. La sustancia posee baja inflamabilidad, lo que dificulta su ignición en motores convencionales. Por este motivo, los sistemas actuales utilizan pequeñas cantidades de diésel u otro combustible para iniciar la combustión.
Este detalle impide que los motores sean considerados totalmente libres de emisiones, incluso si la mayor parte de la energía proviene del amoníaco.
En este sentido, el proyecto europeo busca precisamente eliminar esta dependencia, desarrollando un sistema capaz de operar exclusivamente con amoníaco.
Actualmente, el consorcio liderado por MAN Energy Solutions está trabajando en soluciones para viabilizar la combustión del amoníaco sin combustible piloto.
Entre las aproximaciones estudiadas, destacan:
La meta es crear un motor que funcione 100% con amoníaco, sin necesidad de soporte de combustibles fósiles.
Cabe recordar que, el transporte marítimo, representa alrededor del 3% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, según datos de la Organización Marítima Internacional. Ante este escenario, la IMO ha establecido metas para reducir drásticamente estas emisiones en las próximas décadas.
Si tiene éxito, el proyecto puede representar un avance significativo en la descarbonización del transporte marítimo. Por todo ello, este proyecto europeo representa un intento concreto de resolver uno de los mayores desafíos de la propulsión marítima limpia.
Si la tecnología logra eliminar completamente el uso de combustibles fósiles en la ignición, barcos impulsados por amoníaco podrán operar con emisiones prácticamente nulas, abriendo camino a una nueva generación de transporte marítimo.
Más que una innovación aislada, el avance puede marcar el inicio de una transformación estructural en uno de los sectores más importantes de la economía global.
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