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Aumentar el uso de biocombustibles en el transporte permitiría sustituir productos petrolíferos fósiles y aliviar la presión sobre el mercado,tal como ha señalado la Comisión Europea. La asociación propone el aumento inmediato del actual objetivo de biocarburantes y la implantación obligatoria de la gasolina E10 y del gasóleo B10 en las estaciones de servicio.
APPA Renovables reclama al MITECO la inclusión de los biocarburantes en el Plan de respuesta a la crisis energética derivada de la guerra en Oriente Medio, incorporando al mismo medidas para incrementar el uso de estos combustibles renovables en España y contribuir así a sustituir productos derivados del petróleo en el transporte y aliviar la presión sobre el mercado, tal como ha recomendado la Comisión Europea en una carta remitida la semana pasada a los Estados miembros.
La asociación propone para ello el aumento inmediato del objetivo nacional de biocarburantes, actualmente fijado en el 14%, en términos energéticos, de las ventas o consumos de gasolinas y gasóleos de automoción, así como la implantación obligatoria en las estaciones de servicio de la gasolina E10 y del gasóleo B10, que pueden contener hasta un 10% en volumen de bioetanol y biodiésel, respectivamente, medidas todas ellas que podrían cumplirse con la capacidad anual de producción de biocarburantes ya instalada en España (4,8 millones de t).
“Pedimos al MITECO que siga las recomendaciones de la Comisión Europea e incorpore al Plan Integral de Respuesta a la Crisis de Oriente Medio medidas concretas, como las que proponemos, para aumentar el uso de biocarburantes en España y permitir un mayor aprovechamiento de la capacidad de producción ya disponible”, señala Álvaro Mitjans, presidente de APPA Biocarburantes.
Aunque las especificaciones técnicas de los carburantes admiten desde hace años la comercialización de gasolina E10, España es uno de los pocos países europeos que aún no la ha implantado, una medida que permitiría sustituir en gran medida a la actual gasolina E5, que no puede contener más de un 5% de bioetanol en volumen, siendo la gasolina estándar que actualmente ofrecen las estaciones de servicio en España.
Por otro lado, la normativa comunitaria permite desde finales de 2023 la comercialización de gasóleo de automoción B10, que debería ir sustituyendo progresivamente al actual gasóleo B7, que no puede contener más de un 7% de biodiésel en volumen y que es actualmente el único a la venta en territorio español.
Ambas medidas contribuirían, de forma efectiva, a reducir la dependencia española de las importaciones fósiles, una de las principales vulnerabilidades de nuestra economía. En la actualidad, cerca del 52% de nuestro consumo de energía final son productos petrolíferos, un porcentaje que no hemos sido capaces de disminuir en las últimas décadas de forma efectiva.
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