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El sector de la transformación de los plásticos genera más de 82.000 empleos directos en España y una cifra de negocio de 19.300 millones de euros. Cataluña lidera la transformación de plásticos en España con más de 23.000 empleos directos y una facturación superior a los 5.700 millones de euros.
La creciente entrada de productos de plástico procedentes de terceros países está poniendo en riesgo el empleo local y la industria transformadora de plásticos en España. La pérdida de competitividad de la industria española de transformación de plásticos se refleja en el fuerte deterioro de su balanza comercial. En la última década, el déficit comercial del sector prácticamente se ha triplicado, pasando de 653 millones de euros a más de 1.600 millones, coincidiendo con un aumento de las importaciones procedentes de China superior al 120 % y de Turquía superior al 150 %.
Esta situación y los principales desafíos que afronta actualmente el sector fueron analizados el pasado viernes en Barcelona durante un desayuno informativo organizado por ANAIP, Asociación Española de Industriales de Plásticos, con los medios de comunicación en el marco de Equiplast la mayor feria de la industria de los plásticos a que se da cita en Barcelona. Durante el encuentro, ANAIP compartió con los periodistas una radiografía de la evolución reciente de la industria, destacando tanto su contribución a la economía como los riesgos que amenazan su competitividad y capacidad de crecimiento.
"La industria transformadora de plásticos ha demostrado durante los últimos años una enorme capacidad de adaptación, invirtiendo en innovación para hacer más reciclables los productos, sostenibilidad y eficiencia. Sin embargo, la acumulación de costes el impuesto a los envases de plástico y la presión regulatoria están poniendo a prueba la competitividad de muchas empresas, y se está notando en el incremento de importaciones, podemos perder la industria local", señaló Isabel Goyena, directora general de ANAIP.
Y es que este sector es esencial para el tejido industrial español. En 2024 registró más de 19.300 millones de euros de cifra de negocio y generó más de 82.000 empleos directos, consolidándose como uno de los principales motores industriales del país. Sus productos están presentes en sectores estratégicos como la alimentación, la salud, la construcción, la automoción, la agricultura, las energías renovables o la distribución.
En este contexto, Cataluña mantiene una posición de liderazgo nacional, concentrando más de 23.000 empleos directos y una facturación superior a los 5.700 millones de euros. No obstante, ANAIP alertó de que la comunidad también refleja algunas de las tendencias que preocupan al sector, como la reducción del número de establecimientos industriales (entre 2021 y 2023, Cataluña perdió un 22 %) o del empleo (entre 2021 y 2023, se perdió un 7 %). "Cataluña sigue siendo el principal motor de transformación de plásticos en España y un referente industrial. Preservar su tejido productivo es fundamental para mantener el liderazgo industrial y la capacidad de innovación del sector. Asimismo, la economía circular depende de una industria fuerte y competitiva", destacó Goyena.
A pesar de la capacidad de adaptación demostrada por las empresas durante la última década, marcada por importantes avances en eficiencia, innovación y circularidad ya que las empresas usan cada vez materias primas recicladas, el sector afronta actualmente un escenario complejo. El incremento de los costes laborales, energéticos y de las materias primas, junto con una creciente presión regulatoria y la incertidumbre geopolítica internacional, están reduciendo los márgenes de competitividad de las empresas.
Uno de los aspectos que más preocupa a la industria es el aumento de las importaciones de productos transformados procedentes de terceros países, particularmente en el sector de los filmes, donde esta tendencia se ha acelerado desde la introducción del impuesto sobre los envases de plástico no reutilizables. Según el informe de ANAIP que se presentó en el desayuno, España registra un creciente déficit comercial en productos plásticos transformados. Esta tendencia supone una pérdida progresiva de producción industrial, empleo, inversión y capacidad de innovación en Europa.
"Nos preocupa que cada vez se consuman más productos transformados procedentes de terceros países mientras se reduce la producción industrial en Europa. No se trata de cerrar mercados, sino de garantizar que todos los operadores compitan bajo condiciones equivalentes. Además, los productos generan una mayor huella de carbono con el transporte y se reducen las posibilidades de uso de materias recicladas en España", advirtió Goyena.
Durante el encuentro, ANAIP subrayó además la estrecha relación existente entre competitividad industrial y economía circular. La asociación ha recordado que son las empresas transformadoras las que impulsan la incorporación de material reciclado, el ecodiseño y el desarrollo de productos más sostenibles, por lo que resulta imprescindible mantener un entorno que favorezca la inversión y la innovación.
En este sentido, la asociación considera necesario impulsar medidas que contribuyan a reforzar la industria europea, entre ellas una mayor vigilancia de las importaciones, la reducción de cargas burocráticas, el acceso a una energía competitiva, el apoyo a la innovación y a la economía circular, así como una revisión de determinadas medidas regulatorias que afectan al sector.
"La transición hacia una economía más circular debe ir acompañada de una política industrial que permita mantener la producción en España y Europa. Si perdemos capacidad transformadora, perderemos también empleo, inversión y autonomía estratégica. La cuestión ya no es si necesitamos los productos plásticos, sino dónde queremos fabricarlos", concluyó Goyena.
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