Empresas Premium
BASF ha revisado al alza sus previsiones de resultados para 2026 después de presentar unas cifras preliminares del segundo trimestre que superan las estimaciones de los analistas.
El grupo químico alemán atribuye la mejora a la evolución favorable de los precios y al incremento de los volúmenes de venta, aunque mantiene la cautela ante la incertidumbre geopolítica y la evolución de los mercados químicos durante la segunda mitad del año.
Según los datos preliminares publicados por la compañía, las ventas alcanzaron los 17.200 millones de euros, un 16 % más que en el mismo periodo del ejercicio anterior, impulsadas principalmente por un incremento de los precios del 11 % y un aumento de los volúmenes comercializados del 7 %. Ambas magnitudes superaron las previsiones del consenso de analistas recopiladas por Vara Research.
En términos de rentabilidad, el EBITDA antes de extraordinarios se situó en 2.400 millones de euros, frente a los 1.600 millones registrados un año antes y claramente por encima de los aproximadamente 2.100 millones esperados por el mercado. La mejora se apoyó en el buen comportamiento de la mayoría de las divisiones del grupo, especialmente Materials, Industrial Solutions y Agricultural Solutions, mientras que los negocios de Chemicals y Surface Technologies evolucionaron por debajo de las previsiones de los analistas.
Tras estos resultados, BASF ha actualizado su guía para el conjunto de 2026 y espera ahora alcanzar un EBITDA antes de extraordinarios de entre 6.900 y 7.700 millones de euros, frente al rango anterior de 6.200 a 7.000 millones. La compañía mantiene, sin embargo, su previsión de flujo de caja libre de entre 1.500 y 2.300 millones de euros, pese a que el segundo trimestre registró un flujo de caja negativo debido al incremento del capital circulante asociado al encarecimiento de las materias primas.
El beneficio neto del grupo alcanzó 4.100 millones de euros, muy por encima de los 79 millones obtenidos en el segundo trimestre de 2025.
Este fuerte incremento responde principalmente a la plusvalía generada por la venta del negocio de pinturas industriales (coatings) al fondo Carlyle, operación cerrada el pasado 30 de junio y que aportó una ganancia extraordinaria antes de impuestos cercana a 3.900 millones de euros.
Pese a la mejora de las perspectivas, BASF advierte de que el entorno económico continúa siendo complejo.
La multinacional ha revisado algunos de los supuestos macroeconómicos utilizados para elaborar sus previsiones, reduciendo las expectativas de crecimiento de la producción industrial y del mercado químico mundial, al tiempo que eleva su estimación del precio medio del crudo Brent hasta 80 dólares por barril, frente a los 65 dólares contemplados anteriormente.
Asimismo, la compañía considera que la evolución del negocio durante el segundo semestre dependerá en gran medida de la estabilidad geopolítica, especialmente de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y de la situación en el estrecho de Ormuz, una infraestructura estratégica para el transporte mundial de petróleo y materias primas petroquímicas. Un eventual cierre prolongado de esta ruta podría afectar de forma significativa a la actividad económica y a las cadenas de suministro internacionales.
Los resultados preliminares de BASF reflejan una cierta mejora del entorno para la industria química europea, que durante los últimos ejercicios ha afrontado un escenario marcado por los elevados costes energéticos, la debilidad de la demanda y la presión sobre los márgenes.
En este contexto, la recuperación de precios y volúmenes observada en el segundo trimestre constituye una señal positiva para el sector, aunque las compañías mantienen la prudencia ante la volatilidad de los mercados energéticos y las tensiones geopolíticas.
BASF presentará sus resultados completos del primer semestre de 2026 el próximo 29 de julio, cuando ofrecerá un análisis más detallado de la evolución de cada una de sus divisiones de negocio y de las perspectivas para el resto del ejercicio.
|