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Repsol ha dado un nuevo impulso a su estrategia de generación baja en carbono con la puesta en marcha de sus primeros 800 MW de energía eólica en Estados Unidos, al tiempo que avanza en el desarrollo del proyecto Aguayo II, una de las mayores iniciativas de almacenamiento energético de España, cuya inversión podría rondar los 900 millones de euros.
La entrada en operación de esta capacidad eólica refuerza la presencia internacional de la compañía en el mercado de las energías renovables, uno de los pilares de su estrategia de descarbonización. Estados Unidos se ha consolidado como uno de los principales mercados de crecimiento para Repsol, donde la compañía prioriza proyectos con elevada rentabilidad y un marco regulatorio favorable, en paralelo al desarrollo de nuevas oportunidades vinculadas al incremento de la demanda eléctrica.
En España, la empresa mantiene el foco en infraestructuras que permitan integrar una mayor generación renovable en el sistema eléctrico, entre ellas el proyecto Aguayo II, en Cantabria. Esta ampliación de la central hidroeléctrica reversible permitirá incrementar la potencia instalada desde los 360 MW actuales hasta aproximadamente 1.400 MW, convirtiéndola en una de las mayores instalaciones de almacenamiento por bombeo de Europa.
El proyecto, considerado estratégico para la transición energética europea, aprovechará las infraestructuras hidráulicas existentes para almacenar excedentes de electricidad renovable y liberarlos cuando la demanda lo requiera, contribuyendo así a mejorar la estabilidad del sistema eléctrico y facilitar una mayor penetración de fuentes renovables. Además, ha sido reconocido por la Unión Europea como Proyecto de Interés Común (PCI) y cuenta con financiación comunitaria a través del mecanismo Connecting Europe Facility.
La posible inversión cercana a 900 millones de euros en Aguayo II se enmarca dentro de la estrategia de Repsol para reforzar sus activos de generación baja en carbono y responder al crecimiento previsto de la electrificación industrial y de la demanda energética. La compañía estudia diferentes fórmulas de financiación para impulsar este desarrollo, que representa uno de sus proyectos más ambiciosos en almacenamiento de energía.
Por otro lado, en Italia, la compañía ha aprobado también el FID del proyecto agrovoltaico Cerignola, 99 MW, ubicado en la provincia de Foggia, en la región de Puglia, del que espera poder comenzar su construcción este mismo año. Este proyecto fue uno de los proyectos con mayor potencia instalada adjudicada en la subasta FER X, el mecanismo de incentivos diseñado en Italia para impulsar la generación eléctrica a partir de fuentes renovables
Para la industria química y el resto de sectores electrointensivos, este tipo de infraestructuras resultan especialmente relevantes, ya que el almacenamiento energético a gran escala permitirá disponer de un suministro renovable más estable, flexible y competitivo, facilitando la electrificación de procesos industriales y el avance hacia modelos productivos con menores emisiones de carbono.
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