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La compañía química ha iniciado la producción de una innovadora membrana polimérica para electrolizadores en su centro de Marl (Alemania), una tecnología destinada a reducir los costes de producción de hidrógeno verde y acelerar la implantación industrial de la electrólisis de nueva generación.
La nueva instalación permitirá fabricar, a escala comercial, la membrana DURAION®, un componente esencial para la tecnología de electrólisis mediante membrana de intercambio aniónico (AEM), considerada una de las alternativas más prometedoras para producir hidrógeno renovable de forma más eficiente y con menores costes de inversión que otras tecnologías disponibles actualmente.
La planta piloto cuenta con capacidad para producir membranas destinadas a equipar hasta 2,5 GW de capacidad anual de electrólisis, lo que equivale aproximadamente a una cuarta parte de toda la capacidad de electrólisis prevista en Alemania para 2030. Con este proyecto, Evonik da el salto desde la investigación en laboratorio a una producción continua orientada al mercado, reforzando su posición como proveedor de materiales avanzados para la economía del hidrógeno.
La tecnología AEM combina las ventajas de la electrólisis alcalina y de membrana de intercambio de protones (PEM), permitiendo el uso de materiales libres de metales preciosos, lo que reduce significativamente el coste de los electrolizadores. Según diversos estudios técnico-económicos citados por la compañía, esta tecnología podría rebajar en al menos un 25 % la inversión necesaria para producir hidrógeno verde. Además, permite generar hidrógeno directamente a presión y ofrece una elevada flexibilidad para operar con electricidad procedente de fuentes renovables, como la eólica o la solar.
La membrana desarrollada por Evonik destaca por su elevada conductividad iónica, estabilidad química y resistencia mecánica, características que contribuyen a mejorar la eficiencia del proceso de electrólisis y prolongar la vida útil de los equipos. Asimismo, garantiza una separación segura entre hidrógeno y oxígeno, evitando la formación de mezclas explosivas, y no incorpora PFAS durante su fabricación, un aspecto cada vez más relevante desde el punto de vista regulatorio y medioambiental.
Como complemento a la nueva planta alemana, Evonik ha puesto en marcha un centro tecnológico especializado en Shanghái, desde el que se validará el comportamiento de las membranas en condiciones reales de operación junto a clientes y socios industriales.
Con ambas instalaciones, la compañía pretende acelerar la implantación industrial de la electrólisis AEM y contribuir al desarrollo de una producción de hidrógeno verde más competitiva para sectores intensivos en energía, entre ellos la industria química, la siderurgia y otros procesos industriales estratégicos.
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