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La asociación gasista pide concretar cuanto antes las reglas del nuevo mercado y que las condiciones reconozcan la aportación de los ciclos combinados para garantizar la seguridad de suministro.
La Asociación Española del Gas (Sedigas) reclama acelerar la puesta en marcha del mercado de capacidad del sistema eléctrico peninsular español, tras la publicación en el Boletín Oficial del Estado de la Orden TED/966/2026, de 15 de septiembre. La normativa establece un mecanismo centralizado de subastas de potencia firme en el que podrán participar productores, instalaciones de almacenamiento, consumidores y agregadores de demanda.
Sedigas considera que este mecanismo permitirá introducir una señal económica para mantener disponible la capacidad firme y gestionable necesaria para respaldar un sistema eléctrico con una creciente participación de generación renovable. La asociación recuerda que los análisis de cobertura nacionales y europeos vienen señalando desde 2023 riesgos de déficit de suministro por encima del estándar de fiabilidad establecido.
Uno de los principales puntos planteados por Sedigas es que las futuras subastas reconozcan adecuadamente la contribución de las centrales de ciclo combinado a la seguridad de suministro.
La asociación considera que estas instalaciones mantienen una función de respaldo ante situaciones en las que la generación renovable no puede cubrir por sí sola la demanda eléctrica. Para ello, reclama que los coeficientes de firmeza que se establezcan para las diferentes tecnologías reflejen de manera adecuada su disponibilidad efectiva.
El presidente de Sedigas, Joan Batalla, ha señalado que lo determinante será que el mercado permita mantener disponible la capacidad de respaldo que necesita el sistema y que las reglas proporcionen un horizonte suficiente para acometer las inversiones necesarias en las centrales existentes.
La normativa establece que las instalaciones existentes deberán acreditar un máximo de 550 gramos de CO₂ de origen fósil por kilovatio hora, calculado a partir de su eficiencia de diseño. Las subastas principales podrán incorporar además, de forma excepcional, un límite de emisiones para el conjunto de instalaciones adjudicatarias.
Sedigas también reclama mayor claridad sobre el futuro de las instalaciones que participen en las subastas y no resulten adjudicatarias, ya que la orden no establece un procedimiento específico de cierre o hibernación asociado a este resultado.
Otro aspecto señalado por la asociación es la duración del servicio. Para las instalaciones existentes, el periodo se fija en doce meses en las subastas principales y transitorias. Sedigas considera que este plazo ofrece una visibilidad limitada para inversiones de mayor alcance, como grandes reparaciones o actuaciones destinadas a prolongar la vida útil de las centrales.
La asociación reclama ahora que se complete con rapidez el desarrollo normativo, las reglas de las subastas y los procedimientos de operación para que el nuevo mercado pueda comenzar a proporcionar las señales económicas necesarias para garantizar la disponibilidad de capacidad firme durante los próximos años.
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