Empresas Premium
Galp ha completado la instalación de los diez módulos de electrólisis de 10 megavatios (MW) que, en su conjunto, conforman la nueva unidad de producción de hidrógeno verde de la refinería de Sines.
Esta nueva instalación se convertirá en la mayor de Europa en su categoría, una vez entre en operación, previsiblemente en la segunda mitad de este año,
Con una capacidad total de 100 MW, la planta permitirá producir hasta 15.000 toneladas anuales de hidrógeno renovable, lo que hará posible sustituir aproximadamente el 20 % del hidrógeno gris que se utiliza actualmente en los procesos de la refinería. Esta sustitución conllevará una reducción estimada de unas 110.000 toneladas anuales de emisiones de gases de efecto invernadero, considerando los alcances 1 y 2 en términos de CO2 equivalente.
Según ha señalado Ronald Doesburg, administrador ejecutivo responsable de las actividades industriales de Galp, el proyecto sitúa a la compañía "más cerca de producir hidrógeno verde a escala industrial", en lo que considera un hito relevante para el refino europeo y una muestra del creciente papel estratégico de Sines dentro del sistema energético ibérico.
En este mismo sentido, el directivo subraya que la iniciativa constituye un paso clave para el desarrollo de una nueva generación de combustibles de bajo carbono, orientados a la descarbonización de actividades difíciles de electrificar.
Los electrolizadores instalados corresponden a módulos GenEco, desarrollados por la compañía estadounidense Plug Power. Estos equipos se fabricaron en Emiratos Árabes Unidos y fueron transportados por vía marítima hasta el complejo industrial de Sines. Cada módulo, con un peso aproximado de 42 toneladas, ha sido montado mediante el uso de dos grúas y un equipo especializado de 12 personas.
La decisión de acometer la construcción de esta unidad de electrólisis, junto con una instalación destinada a la producción de HVO y SAF, fue adoptada en septiembre de 2023. Ambos proyectos suponen una inversión conjunta de 650 millones de euros y permitirán a Galp avanzar en la producción de combustibles de bajo carbono destinados a sectores como la aviación, el transporte marítimo y el transporte por carretera, reforzando así su estrategia de descarbonización industrial.
|