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La Alianza por la Competitividad de la Industria Española, participó de la mano de su portavoz, Carlos Reinoso, en el VIII Congreso Nacional de Industria, un evento que ha estado organizado por el Ministerio de Industria y Turismo los días 4 y 5 de febrero desde el Palacio Euskalduna de Bilbao, bajo el lema “Lo bien hecho nos define”.
El Congreso reunió a referentes institucionales y empresariales, contando con más de 90 expertos y un programa que ha combinado sesiones plenarias, mesas redondas, casos de éxito y networking, con la calidad industrial como eje central.
Reinoso compartió la visión de la Alianza en la mesa redonda “Más allá del PRTR: Hacia una política industrial estructural e innovadora”, en la que se profundizaron en los retos y oportunidades más allá del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), analizando los ejes de una política industrial estructural e innovadora orientada a la transformación y la competitividad.
Durante el debate, al valorar el apoyo público a la inversión industrial, el portavoz de la Alianza fue contundente: “La transición industrial no ocurre sin inversión”. Según palabras de Reinoso, la inversión privada necesita del apoyo público como complemento, nunca como sustituto. Porque para las industrias que conforman la Alianza, “sin financiación no hay reindustrialización”, subrayó su portavoz.
Según la entidad, los fondos públicos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), han actuado como palanca para movilizar inversión privada y acelerar decisiones que, de otro modo, se habrían retrasado o no se habrían producido; especialmente en sectores intensivos en capital y energía con mayor riesgo tecnológico y de competitividad.
Asimismo, al valorar el papel desempeñado por los fondos Next Generation, la Alianza alertó de que sus estrictos condicionantes han derivado en proyectos descartados, retrasos en la ejecución e incertidumbre en la toma de decisiones.
“¿La moraleja de todo ello? La política industrial funciona cuando acompaña a la inversión real, con reglas claras y tiempos compatibles con la industria”, reiteró Reinoso.
Respecto al marco futuro de apoyo público al sector industrial, Reinoso advirtió de que el principal riesgo ahora es el vacío post Next Generation. “La inversión industrial no puede depender de impulsos discontinuos”, afirmó A juicio de la Alianza, los proyectos industriales son de largo recorrido y requieren certidumbre regulatoria y financiera. “Interrumpir los mecanismos de apoyo frenaría decisiones en preparación y emitiría una señal negativa a la inversión”, valoró Reinoso.
En este sentido, las industrias adheridas a la Alianza consideran que el apoyo público debe articularse en base a la creación de un fondo permanente de apoyo a la inversión industrial, que podría estar integrado en una futura Ley de Industria y Autonomía Estratégica, con una dotación mínima de 2.500 millones de euros anuales procedentes de las subastas de derechos de CO₂ y de los Presupuestos Generales del Estado, asegurando su estabilidad a lo largo del tiempo.
“La industria no pide ayudas coyunturales, pide marcos estables para invertir y competir. Esa estabilidad es clave para la competitividad, el empleo y la autonomía industrial”, concluyó.
Como novedad en esta edición, el Congreso acogió también la primera entrega de los Premios Nacionales de Industria “Bien hecho en España”, cuya ceremonia contó con la asistencia de S. M. el Rey Felipe VI, acompañado por el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu.
La Alianza, constituida por AICE (combustible), ANFAC (automoción), ASPAPEL (papel), FEIQUE (química y farmacia), FIAB (alimentación y bebidas), OFICEMEN (cemento), PRIMIGEA (materias primas minerales), SERNAUTO (componentes de automoción) y UNESID (siderurgia), ha sido miembro del jurado de este primer certamen de galardones.
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