Empresas Premium
Moeve está maximizando la producción de combustible de aviación en sus instalaciones industriales de Andalucía para dar respuesta a la escasez existente en el continente europeo, derivada del conflicto en Oriente Próximo.
En términos generales, la energética produce anualmente una media de 3 millones de toneladas (equivalente a unos 58.700 barriles diarios) de combustible Jet A1, el utilizado por los aviones comerciales, en sus parques energéticos de La Rábida (Palos de la Frontera, Huelva) y San Roque (Cádiz). Esto supone más de un tercio de la producción anual de España, que la AIE cifra en 167.000 barriles diarios.
Sin embargo, Moeve ha elevado esta cifra en un momento crítico para el sector de la aviación, ya que el cierre del estrecho de Ormuz ha frenado la exportación de crudo procedente de Oriente Próximo, uno de los principales importadores en Europa. No en vano, desde la Agencia Internacional de la Energía aseguran que las reservas de Europa no van más allá de un horizonte temporal de seis semanas.
Fuentes del sector explican que España cuenta con una reserva amplia para atender posibles disrupciones como la que podría producirse en las próximas semanas si no se reactiva la exportación de petróleo desde Ormuz. De hecho, la propia Moeve es valedora de parte de las reservas estratégicas de combustible que gestiona Cores (Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos), una corporación de derecho público sin ánimo de lucro, tutelada por el Ministerio para la Transición Ecológica. A estas se suman otras propias que la compañía almacena en sus parques energéticos, en calidad de stock operativo y de seguridad.
Pese a haber aumentado la producción, Moeve no es especialmente sensible a la crisis de Ormuz, ya que cuenta con una cesta de crudo muy amplia. Pese a que la antigua Cepsa ha ido desprendiéndose de muchas de sus explotaciones de extracción (el upstream), los puntos de origen de la materia prima son variados, reduciendo el impacto por la escasez proveniente de Oriente Próximo.
Moeve produce una amplia gama de combustibles de aviación. El principal es el Jet A1, aunque también existen otros como AVGAS100L para avionetas y los JP-8, F-76 y JP-5, destinados a varios tipos de aeronaves militares.
Por otro lado, Moeve produce en La Rábida combustible sostenible de aviación (Sustainable Aviation Fuel, SAF), fabricado a partir de residuos orgánicos y con una huella de carbono sustancialmente menor. En el caso de los vuelos comerciales, el SAF se mezcla con el Jet A1 en, al menos, un 2%, para reducir paulatinamente las emisiones del sector, según las normativas de la Unión Europea. Este porcentaje llegará al 6% en 2030.
La previsión de la AIE para 2026 es que la demanda global de queroseno y combustible de aviación se eleve hasta los 7,8 millones de barriles diarios, un 0,9% más que en 2025. De esa cantidad, 2 millones de barriles diarios corresponden a las necesidades de los países considerados importadores, para los cuales el golfo Pérsico supone un 20% de sus compras al extranjero, lo que da una idea del impacto que la falta de exportación desde la región asiática tiene para el resto del mundo.
De cara a 2026, las perspectivas de la AIE apuntan a una reducción del consumo de los cinco principales países del continente, con una previsión anual de 1,38 millones de barriles diarios de media, de los cuales unos 140.000 corresponden a España. La entidad achaca la mayor dependencia europea de las exportaciones por el cierre de algunas refinerías en los últimos años, especialmente tras la pandemia.
En cuanto a las reservas, el informe de la Agencia Internacional de la Energía correspondiente a abril señaló que las reservas europeas se situaron en 52,7 millones de barriles al cierre de 2025, un 7% menos que el año anterior, el equivalente a 37 días de consumo. El principal reto, según la AIE, será la capacidad de Europa de sustituir las importaciones desde Oriente Próximo. En caso de no poder cubrir más del 50%, aventura que podrían acabarse en septiembre.
Fuente: El Conciso.
|