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La hiper regulación se ha convertido en uno de los principales condicionantes de la competitividad industrial y exige un cambio de enfoque que permita conciliar cumplimiento normativo y viabilidad empresarial. La industria química es uno de los pilares del modelo económico catalán y necesita un entorno regulador que no solo garantice la seguridad y la sostenibilidad, sino que también impulse la innovación y la capacidad de competir en mercados globales.
El Gremi Químic de la Cecot organiza el próximo 21 de mayo la jornada “Hiper regulación e incertidumbre: el gran reto del sector químico”, un encuentro que pondrá el foco en uno de los factores que está condicionando de manera creciente la competitividad de la industria: el aumento sostenido de las exigencias normativas y su complejidad.
La sesión reunirá a empresas, expertos y representantes sectoriales para abordar el impacto de la regulación sobre la actividad industrial, desde la gestión operativa hasta la toma de decisiones estratégicas, en un contexto marcado también por la incertidumbre económica y las transformaciones tecnológicas.
La intensidad normativa sobre sectores industriales como el químico se ha incrementado notablemente en los últimos años, generando costes adicionales, complejidad administrativa y pérdida de agilidad competitiva. En el caso de la industria química, los costes derivados de la regulación han llegado a representar hasta un 12% del valor añadido del sector en Europa, con impactos que afectan directamente a la capacidad de inversión e internacionalización.
Asimismo, el crecimiento sostenido del marco regulador europeo, con cientos de nuevas disposiciones anuales, está provocando lo que los expertos definen como “fatiga normativa”, especialmente en sectores intensivos en innovación, con efectos sobre la productividad y la competitividad global.
En este contexto, la jornada pretende ofrecer una visión clara y práctica de los cambios normativos, así como herramientas para gestionarlos de manera eficiente y transformar esta complejidad en oportunidades de mejora.
El programa combina un análisis institucional y regulador con una aproximación aplicada a la realidad empresarial.
Entre los ponentes destaca la participación del Dr. Xavier Pujol, CEO de Reibus y experto en optimización industrial, digitalización y mejora de procesos, que ofrecerá la ponencia central de la jornada.
Pujol aporta una trayectoria internacional vinculada a la transformación industrial y la mejora de la eficiencia productiva. En intervenciones recientes en foros industriales, ha puesto el acento en la necesidad de incorporar la digitalización, la inteligencia artificial y el análisis de datos como herramientas clave para ganar competitividad y reducir costes en entornos complejos.
También defiende que la transformación industrial requiere una implantación progresiva y orientada a resultados, basada en procesos planificados y en la capacidad de adaptación de las organizaciones. Esta visión es especialmente relevante en contextos de elevada presión reguladora, donde la tecnología puede convertirse en un aliado para simplificar el cumplimiento normativo y mejorar la eficiencia operativa.
Su intervención permitirá no solo analizar el impacto de la hiper regulación, sino también identificar líneas de actuación concretas para las empresas del sector químico.
La jornada, que tendrá lugar en la sede de la Cecot en Terrassa, incluirá también la participación de representantes de FedeQuim, que aportarán una visión sectorial sobre el contexto actual y los principales retos normativos.
El objetivo es ofrecer a los asistentes:
En un momento en el que Europa impulsa nuevas regulaciones para avanzar en sostenibilidad, seguridad y descarbonización, el sector químico se encuentra ante el reto de equilibrar el cumplimiento normativo con la competitividad y la viabilidad económica.
La relevancia del debate sobre la hiper regulación se acentúa si se tiene en cuenta el peso estructural del sector químico en la economía catalana. Se trata de una de las industrias con mayor dimensión, mayor capacidad de exportación y mayor efecto tractor sobre el resto de los sectores productivos.
En Catalunya, el sector químico está formado por cerca de 2.000 empresas y más de 61.000 puestos de trabajo, con una facturación superior a los 21.500 millones de euros, lo que lo consolida como el segundo sector manufacturero del país.
Además, se trata del primer sector exportador de Catalunya, con más de un 25% del total de las exportaciones en los últimos años, una cifra que evidencia su papel determinante en la proyección internacional de la economía catalana.
Este liderazgo también se refleja en su concentración territorial y capacidad industrial, con polos químicos de referencia en Tarragona, el Vallès y el área de Barcelona, que configuran un ecosistema altamente especializado y con una fuerte presencia de empresas multinacionales y centros de I+D.
En conjunto, la industria química no solo es un sector estratégico por volumen y empleo, sino también un sector tractor para el resto de la industria, imprescindible para ámbitos como la automoción, la salud, la energía o los nuevos materiales. Este papel central hace especialmente relevante garantizar un marco regulador que preserve la competitividad y facilite la inversión y la innovación en el territorio.
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