Empresas Premium
Técnicas Reunidas se halla en posiciones preferentes para adjudicarse tres nuevos proyectos en páises de Oriente Medio por un importe que, en función de los éxitos finales, oscilará entre los 4.000 y los 8.000 millones de euros.
La consecución de nuevos contratos le permitirá rearmar su cartera, disminuida significativamente en el último año, y sostener su crecimiento para los próximos años. Al cierre del primer trimestre, el volumen de pedidos de la compañía ascendía a 9.211 millones, una cifra que implica una reducción de cerca del 40% con respecto al récord histórico de 14.928 millones que presentaba en marzo de 2025.
Técnicas Reunidas ambiciona rubricar las adjudicaciones antes de mediados de junio. Los tres proyectos que tiene en el punto de mira con perspectivas tangibles consisten en un campo petrolífero, con un valor de hasta 5.500 millones de euros, un desarrollo offshore (1.500 millones) y una central de generación eléctrica (1.500 millones).
Totalizan un máximo de 8.500 millones, si bien la concurrencia con socios limita su cartera potencial. La expectativa del grupo es que sumará un mínimo de 4.000 millones, siendo a su juicio el escenario medio, con 6.000 millones, el más plausible, mientras que el más ambicioso elevaría la cifra hasta los 8.000 millones.
En función del resultado final su cartera registrará un salto muy relevante, de entre alrededor del 40% y cerca del 90%. En caso de obtener el volumen intermedio, la firma estaría en disposición de cerrar el primer semestre del año con un nuevo récord, por encima de los 15.000 millones (dependerá también del ritmo de ejecución de sus proyectos vivos).
Entre los proyectos que están en el punto de mira de la ingeniería está una planta terrestre de procesamiento de gas en Khafji, en Arabia Saudí, que recibirá y procesará gas del yacimiento offshore de Dorra, según informó Meed.
Al término del primer trimestre, acaparaba nada menos que el 68% de los 9.211 millones que tenía en cartera. La firma tiene una posición consolidada en Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Qatar, Kuwait, Bahréin y Omán. Y las oportunidades identificadas para los próximos dos años ascienden a 39.000 millones de euros, más que en ninguna otra geografía del mundo.
La guerra en Irán está impactando en varios países de Oriente Medio y Técnicas Reunidas no ha sido inmune. La compañía que dirigen Juan Lladó y Eduardo San Miguel, como consejero delegado, ha ejecutado una provisión de 45 millones de euros en los resultados del primer trimestre por las disrupciones logísticas y operativas derivadas del cierre temporal del estrecho de Ormuz (ha tenido que desviar más de 1.000 envíos de equipos y materiales).
Esto ha golpeado directamente en sus beneficios. No obstante, la positiva tendencia de la actividad de la empresa le ha permitido cerrar los tres primeros meses con ganancias de 14,8 millones. Los ingresos crecieron el 21%, hasta 1.600 millones, el resultado bruto (ebit) subyacente, la caja y el patrimonio dieron continuidad a la evolución creciente de los últimos trimestres. Y a pesar de las incertidumbres mantiene sus previsiones operativas para el año, con una cifra estimada en 6.500 millones, ligeramente por encima de los 6.466 millones del último ejercicio.
Por otro lado, la dirección de Técnicas Reunidas estima una golpe de entre 40 y 50 millones siempre que las hostilidades no se reanuden y que el estrecho de Ormuz se reabra durante el segundo trimestre. Aunque todos los proyectos del grupo en Oriente Medio están afectados de algún modo, sólo cuatro, en fases avanzadas de construcción y con un valor conjunto de unos 1.500 millones (el 16% de su cartera total), están sufriendo impactos significativos.
En la presentación de los resultados del primer trimestre, la multinacional española incidió en que los contratos que tiene en Oriente Medio "nos ofrecen buena protección, especialmente en ampliaciones de plazo y recuperación de costes adicionales", explicó San Miguel a los analistas. El directivo igualmente diluyó los riesgos de la situación actual en los posibles nuevos proyectos, toda vez que desde su adjudicación hasta que se inician las obras suelen transcurrir entre 15 y 18 meses.
Los dirigentes destacaron que el conflicto actual "ha estrechado más que nunca nuestras relaciones con los clientes", cuyo mensaje es claro: "quieren que completemos los proyectos existentes lo antes posible y lanzar juntos un enorme volumen de nuevas inversiones". Más aún, los responsables de Técnicas Reunidas consideran que la crisis energética y la necesidad de reforzar la seguridad de suministro están provocando una reconfiguración global de inversiones que favorece a compañías con experiencia internacional y capacidad de ejecución en grandes proyectos industriales.
Fruto de este nuevo escenario, Técnicas Reunidas observa oportunidades crecientes, más allá de Oriente Medio, en América, en los segmentos de petróleo y gas, almacenamiento y gas natural licuado. El foco está en Canadá, Estados Unidos, Panamá, Venezuela, Argentina, México y Puerto Rico. Estos mercados presentan un pipeline de 36.000 millones de euros. En el mercado estadounidense aterrizó hace dos años y ya ha ganado varios contratos de ingeniería que arrojan un potencial de contratación de 7.700 millones.
Asimismo, en Europa se aprecia recorrido por la necesidad de electrificación, reducción de dependencia energética, sostenibilidad y descarbonización. En España apuesta por los servicios para la descarbonización en el sector siderúrgico y proyectos de SAF y e-metanol. En el Viejo Continente vislumbra potenciales proyectos por 9.000 millones.
Además, su filial TR Power busca capturar oportunidades en generación eléctrica y electrificación, impulsadas por la demanda de infraestructura para Inteligencia Artificial (IA). Una situación que propiciará, a su juicio, la construcción de generadores fiables como ciclos combinados. Esta sociedad ha identificado oportunidades por 27.000 millones.
De ellos, 15.000 millones corresponden a Norteamérica. En este sentido, la firma espera una adjudicación en el tercer trimestre para una planta de ciclo combinado con captura de carbono en Canadá. Mientras, Europa abarca 4.000 millones, especialmente ligados a electrificación y transición energética, incluyendo proyectos para RWE en Alemania. Por último, Oriente Medio ofrece 7.000 millones.
|