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La Asociación Española de Biogás valora el proyecto de real decreto del Gobierno, pero solicita cambios para facilitar las inversiones, mejorar la conexión a red y garantizar el desarrollo del sector del biometano en España.
La Asociación Española de Biogás (AEBIG) ha presentado sus alegaciones al proyecto de Real Decreto para el impulso del biometano impulsado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), en las que solicita que el futuro sello de excelencia tenga carácter voluntario y reclama nuevas medidas que permitan acelerar el desarrollo de esta fuente renovable en España.
La organización considera que el borrador supone un avance importante para el sector al incorporar herramientas largamente demandadas, como un sistema de cuotas de consumo de biometano. Sin embargo, advierte de que será necesario complementar estas obligaciones con mecanismos que favorezcan la inversión y eliminen las barreras que actualmente dificultan la puesta en marcha de nuevos proyectos.
Uno de los principales puntos planteados por la asociación se centra en el futuro sello de excelencia previsto en la normativa. Aunque AEBIG respalda esta herramienta como reconocimiento a las buenas prácticas del sector, considera que no debería ser un requisito obligatorio para cumplir las cuotas de consumo.
Según la entidad, vincular el sello al cumplimiento de los objetivos podría generar inseguridad jurídica, duplicidades administrativas y obstáculos al mercado interior. Por ello, propone que tenga un carácter exclusivamente voluntario, sin efectos retroactivos y con criterios transparentes publicados con suficiente antelación.
Además, defiende que el distintivo se utilice con fines reputacionales o para incentivar determinadas actuaciones, pero sin convertirse en una condición obligatoria para la actividad empresarial.
AEBIG destaca que el biometano desempeña un papel estratégico en la descarbonización de la economía, la valorización de residuos, la seguridad energética y el desarrollo rural. Por ello, considera imprescindible que el futuro marco regulatorio combine la creación de demanda con medidas específicas que impulsen la oferta.
Entre sus propuestas figura el establecimiento de una senda de cuotas con horizonte hasta 2040, acompañada de revisiones periódicas basadas en criterios objetivos. La asociación también reclama instrumentos adicionales que permitan estimular la construcción de nuevas plantas de producción en territorio nacional.
La asociación propone introducir mecanismos que faciliten el cumplimiento de las obligaciones por parte de las empresas. Entre ellos, plantea permitir el cumplimiento conjunto entre compañías de un mismo grupo empresarial, la transferencia de compromisos entre operadores o la compensación de objetivos entre distintos ejercicios.
A juicio de AEBIG, estas herramientas aportarían flexibilidad al sistema y facilitarían la adaptación progresiva del mercado a las nuevas exigencias regulatorias.
Otro de los aspectos que preocupa al sector es la infraestructura necesaria para inyectar biometano en las redes gasistas. La asociación considera prioritario mejorar el régimen de conexión y regular adecuadamente el tratamiento del flujo inverso, incorporando criterios claros que aporten seguridad jurídica a los promotores.
Asimismo, solicita que se reconozcan los costes asociados a la operación y mantenimiento de estas infraestructuras y que se establezcan disposiciones específicas para los proyectos que ya han iniciado sus trámites administrativos.
AEBIG también defiende la implantación de un sistema de acreditación flexible basado en las Pruebas de Sostenibilidad (PdS) y las Garantías de Origen (GdO), con el objetivo de asegurar la compatibilidad con la normativa europea y evitar distorsiones en el mercado.
Además, la asociación considera fundamental proteger la competitividad de los sectores industriales con un elevado consumo energético, evitando que la transición hacia gases renovables genere costes desproporcionados frente a competidores internacionales.
La organización concluye que la simplificación administrativa, la seguridad jurídica y el acceso a infraestructuras son factores decisivos para convertir el potencial del biometano en proyectos reales y operativos.
Por ello, AEBIG ha reiterado su disposición a colaborar con el Ministerio durante la tramitación del real decreto para contribuir a una regulación que impulse la inversión y permita acelerar el despliegue de una tecnología llamada a desempeñar un papel relevante en la transición energética española.
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