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La Federación Empresarial de la Industria Química Española (Feique) ha mantenido un encuentro con la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera, en el que ha expuesto los principales retos que afronta el sector químico europeo en materia de competitividad, energía e inversión.
La reunión coincide con un momento decisivo para la política industrial comunitaria, marcada por el despliegue del Clean Industrial Deal, el nuevo Plan de Acción para la Industria Química y las iniciativas destinadas a reducir los costes energéticos y acelerar la descarbonización de la industria.
Durante el encuentro, Feique defendió la necesidad de que Europa adopte medidas estructurales que permitan recuperar la competitividad de una industria considerada estratégica para la autonomía industrial del continente y para el desarrollo de cadenas de valor esenciales como la química, la automoción, la salud, la alimentación o las tecnologías limpias.
La federación trasladó a Teresa Ribera la preocupación del sector por el diferencial de costes energéticos respecto a otras regiones competidoras como Estados Unidos o Asia, así como por la necesidad de impulsar un marco regulatorio que favorezca las inversiones industriales y proporcione mayor seguridad jurídica.
Feique considera imprescindible que las futuras políticas europeas contribuyan a reducir el coste de la electricidad y del gas para la industria, agilizar la tramitación de proyectos estratégicos, facilitar el acceso a financiación y simplificar la normativa comunitaria, factores considerados esenciales para evitar la pérdida de capacidad productiva y nuevas deslocalizaciones industriales. Estas demandas coinciden con las prioridades que viene defendiendo el conjunto de la industria química europea a través de Cefic, que reclama una respuesta urgente para reforzar la competitividad del sector.
La industria química desempeña un papel esencial en el desarrollo de tecnologías necesarias para alcanzar los objetivos climáticos europeos. Materiales avanzados, baterías, hidrógeno renovable, captura y utilización de carbono (CCUS), reciclaje químico o combustibles sostenibles dependen, en gran medida, de la capacidad innovadora del sector.
En este contexto, Feique defendió la importancia de compatibilizar los objetivos de descarbonización con una política industrial que preserve la competitividad de las empresas europeas y garantice nuevas inversiones en producción, innovación y empleo.
La reunión con Teresa Ribera se produce además tras la presentación por parte de la Comisión Europea de diversas iniciativas orientadas a reforzar la competitividad industrial mediante la electrificación, la reducción de los costes energéticos y el impulso a las tecnologías limpias.
La federación insiste en que la transformación de la industria química requerirá un importante volumen de inversión durante los próximos años para adaptar procesos productivos, incorporar nuevas tecnologías y cumplir los objetivos climáticos europeos.
Para ello, considera prioritario disponer de instrumentos financieros competitivos, incentivos estables y mecanismos que faciliten el acceso a capital para proyectos industriales vinculados a la transición energética y la economía circular.
Como complemento a esta estrategia de mejora de la competitividad, Feique y la consultora Valora han presentado un nuevo servicio especializado para ayudar a las empresas químicas a analizar el impacto financiero de los riesgos ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) y convertir la sostenibilidad en una ventaja competitiva.
La nueva herramienta permite realizar un diagnóstico integral de la situación ESG de cada compañía, identificar los riesgos y oportunidades más relevantes y elaborar una hoja de ruta personalizada orientada a mejorar la resiliencia empresarial, facilitar el acceso a financiación y responder a las crecientes exigencias regulatorias y de los mercados.
Según Feique y Valora, el servicio incorpora una metodología específica adaptada a las particularidades del sector químico, permitiendo evaluar cómo los riesgos ESG pueden afectar a la rentabilidad, las inversiones, la cadena de suministro o la relación con clientes e inversores.
La iniciativa responde al creciente peso que los criterios ESG están adquiriendo en la toma de decisiones empresariales y financieras. La entrada en vigor de nuevas obligaciones europeas en materia de sostenibilidad, junto con las exigencias de entidades financieras e inversores, hace que disponer de herramientas de análisis específicas sea cada vez más relevante para las empresas químicas.
Además de facilitar el cumplimiento normativo, el nuevo servicio pretende ayudar a las compañías a identificar oportunidades de mejora operativa, reforzar su posicionamiento competitivo y anticiparse a los riesgos derivados de la transición hacia una economía baja en carbono.
Un momento decisivo para la industria química europea
Las iniciativas impulsadas por Feique llegan en un contexto especialmente relevante para el sector, marcado por el desarrollo del Clean Industrial Deal, la revisión de la normativa europea sobre industria química y el debate sobre nuevas medidas para reforzar la competitividad frente a Estados Unidos y Asia.
Para la industria química española, disponer de energía competitiva, estabilidad regulatoria, acceso a financiación e instrumentos que faciliten la transformación sostenible será determinante para mantener la capacidad productiva, atraer nuevas inversiones y consolidar su papel como uno de los principales motores industriales del país.
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