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Investigadores del Instituto de Ciencia de Materiales de Sevilla (ICMS), centro mixto del CSIC y la Universidad de Sevilla, han desarrollado un innovador catalizador capaz de transformar el dióxido de carbono (CO₂), uno de los principales gases de efecto invernadero, en monóxido de carbono (CO), una materia prima esencial para numerosos procesos de la industria química y textil.
El nuevo material, denominado PtCuK@ y compuesto por cobre, potasio, platino y titanio, representa un avance en las tecnologías de valorización del CO₂, ya que permite convertir una mayor cantidad de este gas utilizando menos catalizador, al tiempo que mejora la selectividad del proceso. Esto significa que se obtiene más monóxido de carbono y se reduce la formación de metano, un subproducto indeseado que suele aparecer en este tipo de reacciones.
Uno de los aspectos más destacados del desarrollo es que la reacción puede llevarse a cabo a temperaturas más bajas que las empleadas habitualmente, lo que disminuye el consumo energético y reduce los costes operativos. Además, el equipo investigador ha conseguido aumentar la estabilidad del catalizador, prolongando su vida útil y reduciendo la necesidad de sustituirlo, un factor especialmente importante en los procesos industriales, donde detener un reactor para cambiar el material supone un importante coste económico y ambiental.
Para lograr esta mejora, los científicos analizaron en detalle qué ocurría sobre la superficie del catalizador durante la reacción. Descubrieron que la formación de determinados compuestos favorecía la acumulación de depósitos de carbono que degradaban el material. La incorporación de una pequeña cantidad de platino permitió minimizar este problema, aumentando la durabilidad del catalizador sin disparar su coste.
El monóxido de carbono obtenido puede reutilizarse como materia prima para fabricar productos de alto valor añadido, como metanol, hidrocarburos, polímeros o compuestos farmacéuticos. También puede aprovecharse dentro de la propia planta industrial para alimentar otros procesos químicos, contribuyendo a una mayor eficiencia y favoreciendo modelos de economía circular.
Los resultados, publicados en la revista científica Materials Horizons, refuerzan el potencial de las tecnologías de captura y utilización de carbono (CCU), consideradas una de las vías más prometedoras para reducir las emisiones industriales difíciles de eliminar y avanzar hacia una industria más sostenible y competitiva.
Este tipo de investigaciones se enmarca en la creciente apuesta internacional por convertir el CO₂ en un recurso útil, en lugar de tratarlo únicamente como un residuo.
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