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La expansión de la inteligencia artificial está impulsando una nueva oleada de inversiones industriales y Air Liquide se ha situado entre los principales protagonistas.
Durante el pasado mes de julio, el grupo francés anunció más de 480 millones de dólares en nuevas inversiones destinadas a reforzar el suministro de gases industriales ultrapuros para la fabricación de semiconductores avanzados en Estados Unidos.
Con estos proyectos, Air Liquide consolida su posición como uno de los principales proveedores mundiales de gases esenciales para la industria electrónica, un segmento que se ha convertido en uno de los motores de crecimiento del grupo gracias al fuerte incremento de la demanda de chips destinados a aplicaciones de inteligencia artificial, computación de alto rendimiento y centros de datos.
El primero de los anuncios llegó a comienzos de julio con una inversión superior a 170 millones de dólares en Indiana, donde Air Liquide construirá y operará dos nuevas unidades de producción para suministrar gases ultrapuros a la primera planta estadounidense de SK hynix, especializada en memorias avanzadas para inteligencia artificial. La instalación proporcionará nitrógeno, oxígeno, argón, hidrógeno y otros gases críticos para la producción de memorias HBM de última generación.
Posteriormente, la compañía anunció una segunda inversión de más de 160 millones de dólares en Arizona, destinada a abastecer la ampliación de una fábrica de chips de un fabricante líder mundial de nodos avanzados. La nueva instalación, cuya entrada en funcionamiento está prevista para 2028, producirá, entre otros gases, hidrógeno ultrapuro de baja huella de carbono, incorporando además tecnología de captura y reutilización del CO₂ generado durante el proceso productivo.
Apenas una semana después, Air Liquide comunicó un tercer proyecto, con una inversión de más de 150 millones de dólares en Idaho, para suministrar grandes volúmenes de nitrógeno, oxígeno y argón ultrapuros a la ampliación de las instalaciones de un importante fabricante internacional de memorias, en respuesta al crecimiento del mercado de la inteligencia artificial.
La producción de semiconductores de última generación requiere gases con niveles de pureza extremadamente elevados para procesos críticos como la fabricación de obleas, el grabado, la limpieza de superficies, los tratamientos térmicos o el empaquetado avanzado.
En este contexto, Air Liquide suministra una amplia gama de gases industriales —entre ellos nitrógeno, hidrógeno, oxígeno, argón y mezclas especiales— indispensables para garantizar la calidad y el rendimiento de los dispositivos electrónicos más avanzados.
Además, la compañía está incorporando criterios de sostenibilidad a estas nuevas instalaciones mediante tecnologías de captura de carbono y sistemas de producción de hidrógeno con menor intensidad de emisiones, alineando así el crecimiento del sector de los semiconductores con los objetivos de descarbonización industrial.
Durante la presentación de los resultados del primer semestre, el consejero delegado de Air Liquide, François Jackow, destacó que "la inteligencia artificial seguirá impulsando durante los próximos años la demanda de gases industriales para semiconductores" y aseguró que "el grupo apenas está comenzando a beneficiarse del importante volumen de proyectos acumulados en este mercado".
Según la compañía, el desarrollo de nuevas fábricas de chips en Estados Unidos forma parte del proceso de relocalización de la cadena de suministro tecnológica, una tendencia que está generando nuevas oportunidades para los proveedores de gases industriales y materiales de alta pureza.
Con estas inversiones, Air Liquide refuerza su presencia en algunos de los principales polos estadounidenses de fabricación de semiconductores y consolida una estrategia orientada a acompañar el crecimiento de una industria llamada a desempeñar un papel decisivo en el desarrollo de la inteligencia artificial y de la próxima generación de tecnologías digitales.
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