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Christeyns amplía sus capacidades de análisis microbiológico con la incorporación, en sus laboratorios internos, de tecnologías de secuenciación de nueva generación (NGS) para mejorar la detección, el control y la prevención de contaminaciones microbiológicas en planta de producción de alimentos.
Se trata de Metagenómica y de la Secuenciación del Genoma Completo (WGS) integradas en el servicio Metasafe, dos herramientas que permiten analizar en profundidad la composición y dinámica de las comunidades microbianas presentes en entornos de producción de alimentos.
Metasafe combina estas capacidades analíticas con la experiencia del equipo técnico de Christeyns, para transformar la información obtenida en estrategias de higiene más precisas y eficaces, basadas en evidencia científica y adaptadas al comportamiento real de los microorganismos en planta.
La integración de estas técnicas de secuenciación genómica en la gestión de la higiene marca la transición desde un modelo reactivo basado en responder a una incidencia a un enfoque predictivo, centrado en comprender el comportamiento de las comunidades microbianas para actuar sobre el origen del problema, no únicamente sobre sus consecuencias y anticipar riesgos antes de que se conviertan en un problema recurrente.
La compañía consolida así su apuesta por una higiene basada en datos, poniendo la microbiología avanzada al servicio de la seguridad alimentaria.
Estas nuevas capacidades analíticas proporcionan a las industrias alimentarias información de alto valor para la toma de decisiones fundamentadas en datos que se traducen en programas de limpieza y desinfección más eficaces y con mayor control microbiológico de las instalaciones.
Entre las principales aplicaciones destacan la identificación precisa de microorganismos y cepas específicas, la detección de focos persistentes de contaminación, la caracterización de genes asociados a resistencia, virulencia y formación de biofilms, así como la trazabilidad de eventos de contaminación a lo largo del proceso productivo, entre otros.
Un modelo que reduce la recurrencia de las incidencias, acelera la toma de decisiones basadas en datos y acorta los tiempos necesarios para identificar y resolver problemas microbiológicos, fortaleciendo así la seguridad alimentaria.
Comprender la dinámica microbiológica de una planta requiere distintos niveles de análisis que, combinados, permiten interpretar de forma más precisa qué ocurre en el entorno de producción.
Metagenómica permite conocer todos los géneros y especies microbianas presentes en una muestra, incluidas aquellas no cultivables mediante métodos tradicionales. Esto proporciona una visión integral del ecosistema microbiano y facilita la detección de desequilibrios o señales tempranas de contaminación persistente.
Secuenciación del Genoma Completo (WGS) permite analizar el ADN completo de microorganismos aislados, lo que posibilita su caracterización a nivel de cepa y el estudio detallado de su información genética. Esta información resulta clave para diferenciar entre contaminaciones puntuales y persistentes y reconstruir con precisión su comportamiento en planta.
A partir de agosto de 2026, el nuevo marco normativo europeo en seguridad alimentaria, el Reglamento de Ejecución (UE) 2025/179, establece los protocolos de secuenciación del genoma completo (WGS) para el rastreo rápido y preciso de brotes.
Este nuevo marco incrementa las exigencias de control microbiológico, trazabilidad de riesgos y eficacia de los programas de higiene en planta. Ya no se trata solo de detectar microorganismos, sino de demostrar el control real de los procesos, la gestión de desviaciones y la prevención de la contaminación persistente.
En este escenario, disponer de información microbiológica avanzada y de herramientas que permitan traducirla en mejoras reales de los planes de higiene se convierte en un elemento clave para la gestión del riesgo en la industria alimentaria.
El potencial de la secuenciación genómica es una herramienta de aplicación transversal, capaz de aportar información de alto valor para todos los sectores en los que opera Christeyns: desde la industria cosmética hasta el lavado textil.
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