Empresas Premium
En un contexto marcado por la incertidumbre normativa y la fuerte presión competitiva, ASTRE, la principal red europea de transporte y logística, presenta su modelo de "descarbonización pragmática".
Esta estrategia demuestra que la transición ecológica del sector no solo es necesaria, sino viable, siempre que se adapte al nivel de madurez real y a las capacidades financieras de las empresas.
Para responder con eficacia a los retos medioambientales, ASTRE propone abordar la descarbonización desde una perspectiva de “fuente – resultados”: actuando simultáneamente sobre el consumo energético (la fuente) y las emisiones generadas (el resultado).
Este enfoque operativo es clave en el escenario actual. Por un lado, el ámbito de las emisiones vive bajo una constante revisión de plazos que genera incertidumbre en las empresas. Por otro lado, la regulación sobre el consumo energético avanza con paso firme a través de normativas como la ley DDADUE en Francia o el Real Decreto 56/2016 en España, que hacen prácticamente obligatoria la implantación de la norma ISO 50001 para empresas de elevado consumo.
"Consumo y emisiones son los dos pilares estratégicos de la regulación. Al trabajar en ambos frentes, garantizamos la competitividad de nuestros miembros, independientemente de los giros normativos", señala Iván Sancho, Director Comercial de ASTRE Ibérica.
Para trasladar esta estrategia a la carretera, ASTRE acompaña a sus miembros respetando el ritmo de cada organización. Muestra de ello es el proyecto CRESCENDO, un programa de descarbonización personalizado donde cada empresa avanza según su nivel de madurez, apoyándose en la inteligencia colectiva y el intercambio de buenas prácticas.
Para impulsar esta transición, ASTRE ha respaldado económicamente a las empresas implicadas, logrando hasta la fecha más de 30 balances de carbono, una decena de informes de desempeño climático publicados y logrando que diez empresas ya hayan transformado con éxito su modelo de negocio hacia uno de bajas emisiones.
Y es que ASTRE facilita a sus asociados herramientas clave como una calculadora de consumo consolidado, además de dar acceso a socios especializados para la realización de auditorías energéticas y la implantación de la norma ISO 50001.
La descarbonización del transporte se enfrenta a barreras complejas: márgenes de beneficio reducidos, lentitud en la renovación de flotas, diversidad y coste de las energías alternativas (diésel, B100, HVO, eléctrico, etc.) e infraestructuras de recarga aún insuficientes en la Península Ibérica y Europa. Las inversiones requeridas superan a menudo la capacidad de las pymes.
Ante esto, ASTRE se apoya en su mayor fortaleza: el enfoque colectivo. Mediante herramientas compartidas, compras agrupadas y la puesta en común de experiencias, la asociación diluye los riesgos individuales. Aunque ASTRE no interviene directamente en la negociación regulatoria, realiza un seguimiento estrecho de la normativa para dotar a sus miembros de las herramientas necesarias para cumplir la ley de forma eficiente.
ASTRE mira al futuro entendiendo que el transportista del mañana debe ser un gestor de eficiencia energética. Por ello, la asociación amplía ahora su foco para abordar no solo la mitigación del cambio climático, sino la adaptación al mismo. El objetivo es preparar a las empresas para ser resilientes frente a fenómenos extremos, garantizando la salud laboral, la seguridad y la continuidad de las operaciones.
|