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BP España cerró 2025 con un beneficio neto de 223 millones de euros, frente a las pérdidas de 81,1 millones registradas un año antes, en un ejercicio marcado por el crecimiento de los ingresos procedentes del gas natural y por el avance de su estrategia de descarbonización industrial.
La filial española de BP alcanzó una cifra de negocio de 9.103 millones de euros en 2025, un 7,9% más que en el ejercicio anterior. La compañía contaba con una plantilla media de 1.285 trabajadores en España y mantiene actividades vinculadas a la refinería, la energía solar y el suministro de combustibles y gas.
El comportamiento de sus diferentes negocios fue desigual. Los ingresos procedentes de productos petrolíferos descendieron un 5,3%, hasta situarse en 6.975 millones de euros, frente a los 7.367 millones de 2024. En contraste, el negocio de gas natural prácticamente duplicó sus ingresos, pasando de 933 a 1.944 millones de euros.
Por mercados, España ganó peso dentro de la actividad de la compañía. La cifra de negocio generada en el mercado nacional aumentó de 5.422 a 6.941 millones de euros, mientras que las ventas internacionales se redujeron desde 3.013 hasta 2.162 millones.
El principal activo industrial de BP España continúa siendo la refinería de Castellón, con una capacidad de procesamiento de aproximadamente 110.000 barriles de crudo diarios, equivalente a unos seis millones de toneladas anuales.
El área de Producción y Operaciones, sin embargo, redujo sus ingresos durante el ejercicio, desde 1.030 hasta 775 millones de euros. Esta división registró unas pérdidas de 2.810 millones de euros, frente a los 2.556 millones del año anterior, que fueron compensadas por los resultados obtenidos en otras áreas de actividad de la compañía.
Junto a la actividad tradicional de refino, BP está orientando progresivamente sus inversiones hacia nuevas soluciones energéticas y combustibles bajos en carbono, con el hidrógeno renovable como uno de sus principales proyectos en España.
Uno de los proyectos estratégicos es la planta de hidrógeno verde de Castellón, desarrollada conjuntamente por BP e Iberdrola a través de la sociedad Castellón Green Hydrogen.
La instalación, situada en el entorno de la refinería de BP, cuenta con una potencia inicial de 25 MW y una inversión de 75 millones de euros. La fase de construcción ya ha concluido y durante este verano comenzó el periodo de pruebas previo a su puesta en marcha.
Está previsto que la planta comience a producir hidrógeno renovable antes de finalizar 2026, convirtiéndose en una de las mayores instalaciones operativas de hidrógeno verde de España.
El proyecto contempla además una futura ampliación hasta alcanzar 200 MW de capacidad, lo que permitiría incrementar considerablemente la producción de hidrógeno renovable y su utilización en procesos industriales.
Una parte de este hidrógeno podría destinarse a sectores de difícil electrificación, entre ellos la industria química y la industria cerámica, dos actividades con una importante implantación en la provincia de Castellón.
La planta está recibiendo apoyo económico de diferentes administraciones. En junio, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) aprobó la reasignación a Castellón de hasta 211 millones de euros de financiación procedente del programa IPCEI Hy2Use.
A esta cantidad se suman 15 millones de euros obtenidos mediante los programas de apoyo a la Cadena de Valor Innovadora y Conocimiento en Hidrógeno Renovable del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiado con fondos NextGenerationEU.
Más recientemente, la Generalitat Valenciana aprobó una ayuda directa de 76 millones de euros destinada a la planta de hidrógeno y a proyectos de investigación relacionados con otros combustibles alternativos.
La evolución de BP España refleja así la transformación que está experimentando el negocio energético e industrial. Mientras el refino y los productos petrolíferos continúan teniendo un peso relevante, el crecimiento del gas y el desarrollo de proyectos de hidrógeno renovable apuntan hacia una progresiva diversificación de la actividad y hacia la incorporación de nuevas soluciones energéticas para la industria.
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