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La iniciativa investigará la aplicación del aprendizaje automático a la química y la ciencia de materiales, con el desarrollo de modelos predictivos y nuevas herramientas para acelerar la innovación.
Air Liquide, la Escuela Normal Superior (ENS-PSL) y la Fundación ENS (París, Francia) han formalizado la creación de una nueva cátedra de investigación dedicada a la inteligencia artificial aplicada a la química. Bajo el nombre ´Inteligencia artificial para la química y por la química´, la iniciativa busca combinar los avances en aprendizaje automático con las leyes fundamentales de la química y la ciencia de materiales.
La nueva cátedra constituye la primera iniciativa de este tipo surgida de normalesup.ai, un programa interdisciplinar puesto en marcha por la ENS en enero de 2026 y orientado a impulsar la investigación, la formación y la innovación en inteligencia artificial.
Los trabajos se articularán en torno a diferentes líneas de investigación, entre ellas el desarrollo de modelos predictivos, la optimización y explotación de datos y la formación de talento especializado. El objetivo es aprovechar las capacidades de la IA sin desvincularlas del conocimiento científico fundamental que sustenta los procesos químicos y la ciencia de materiales.
Para Air Liquide, esta colaboración se enmarca en una estrategia más amplia de incorporación de la inteligencia artificial a sus actividades. La compañía considera la IA un vector de transformación transversal, con aplicaciones que abarcan desde la producción hasta los servicios.
En el ámbito de la I+D, la compañía espera que estas tecnologías permitan acelerar el desarrollo y la comercialización de nuevas soluciones, contribuyendo a responder a algunos de los principales desafíos energéticos y medioambientales de la industria.
La colaboración entre una compañía industrial y una institución académica especializada en investigación refuerza así una tendencia creciente en el sector químico: utilizar la inteligencia artificial no solo para optimizar operaciones y procesos existentes, sino también para acelerar el descubrimiento, el diseño de materiales y el desarrollo de nuevas tecnologías químicas.
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