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EMV Capital ha adquirido la instalación Pryme One y prevé invertir unos 6 millones de libras para sustituir su reactor y recuperar la producción de aceite de pirólisis.
La planta de reciclaje químico de residuos plásticos Pryme One, situada en el puerto de Rotterdam (Países Bajos), podría volver a operar después de que EMV Capital, a través de su filial Winalot BV, haya adquirido la instalación con el objetivo de reactivarla mediante una nueva tecnología de reactor.
La planta alcanzó la finalización mecánica en 2023, después de una inversión de desarrollo superior a 50 millones de euros, y comenzó a operar en 2024, generando ingresos mediante la producción y venta de aceite de pirólisis. Sin embargo, la actividad se detuvo en marzo de 2026 debido a problemas relacionados con la tecnología del reactor existente.
El nuevo propietario pretende aprovechar las infraestructuras ya construidas y sustituir el reactor por una unidad de lecho fluidizado desarrollada por DeepTech Recycling (DTR), compañía participada por EMV Capital. Para ello, Winalot estima que serán necesarios aproximadamente 6 millones de libras de inversión adicional.
El objetivo es completar el proceso de adaptación y recuperar la actividad comercial en un plazo aproximado de 18 meses, aunque el calendario está condicionado a la obtención de financiación adicional, al acuerdo definitivo entre Winalot y DTR y a la finalización satisfactoria del programa de adaptación.
La instalación está diseñada para utilizar pirólisis para el reciclaje químico de residuos plásticos, transformándolos en productos de naturaleza petroquímica que pueden utilizarse posteriormente como materia prima para fabricar nuevos materiales. Según EMV Capital, la planta cuenta con una capacidad potencial de aproximadamente 26.000 toneladas anuales de residuos plásticos, aunque durante 2025 solo procesó 1.023 toneladas antes de su posterior parada.
La sustitución del reactor permitirá además a DeepTech Recycling llevar por primera vez su tecnología a una aplicación comercial a escala industrial. La compañía pretende utilizar Pryme One como instalación de demostración y referencia para futuros clientes interesados en su tecnología de reciclaje químico.
La ubicación de la planta constituye otro elemento estratégico. Pryme One se encuentra en Plant One Rotterdam, en la zona de Botlek del puerto, junto a algunas de las principales refinerías y empresas químicas europeas. Esta localización proporciona acceso a infraestructuras portuarias, servicios industriales, suministros, operadores especializados y potenciales proveedores de residuos y compradores de los productos reciclados.
Si la reactivación tiene éxito, la planta volvería a generar aceites reciclados destinados a utilizarse como materia prima en la industria petroquímica, dando una segunda oportunidad a una instalación que dejó de operar por problemas tecnológicos y reduciendo la necesidad de construir desde cero nuevas capacidades de reciclaje químico.
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