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Repsol está reforzando su presencia en el negocio de las energías renovables en Galicia con el desarrollo de nuevos proyectos eólicos, en un momento en el que el sector gallego afronta un posible cambio de escenario tras años de litigios y paralizaciones administrativas y judiciales.
La compañía energética está vinculada a distintos proyectos eólicos en Galicia, una cartera que se suma a su estrategia para ampliar su capacidad de generación baja en carbono. La apuesta adquiere especial relevancia en el contexto actual de la industria gallega, que demanda cada vez más disponibilidad de electricidad renovable y competitiva para avanzar en sus procesos de electrificación y descarbonización.
La actividad de Repsol en Galicia también está relacionada con contratos de suministro eléctrico a largo plazo para instalaciones industriales. La Xunta ha declarado anteriormente como iniciativas empresariales prioritarias varios parques eólicos de la provincia de Pontevedra que cuentan con acuerdos de compraventa de energía con Repsol destinados, entre otros usos, al suministro de la refinería de A Coruña.
El movimiento se enmarca en la estrategia global de Repsol para aumentar su capacidad renovable. La compañía cuenta actualmente con unos 6.000 MW renovables en operación y prevé alcanzar hasta 9.000 MW en 2028, combinando el desarrollo de nuevos proyectos con la incorporación de socios, la rotación de activos y otras fórmulas de financiación. Para el periodo 2026-2028 contempla entre 500 y 1.000 millones de euros de inversión neta en generación baja en carbono.
En España, Repsol dispone ya de más de 3.200 MW renovables en operación, incluyendo generación hidráulica, eólica y solar, y señala el desarrollo de nuevos proyectos eólicos y sistemas de almacenamiento mediante baterías como algunas de sus principales vías de crecimiento.
La evolución de los proyectos gallegos coincide además con un momento de especial interés para el sector eólico de la comunidad. Una reciente sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia ha validado la tramitación del parque Bustelo y podría contribuir a desbloquear parte de los proyectos que permanecen paralizados. El sector calcula que están afectados más de 90 parques y alrededor de 2.500 MW de potencia.
Para la industria química y de proceso, el desarrollo de nueva generación renovable en Galicia puede adquirir especial importancia por su capacidad para facilitar el acceso a electricidad de origen renovable y avanzar en la reducción de emisiones asociadas al consumo energético de las instalaciones industriales.
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