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Investigadores de la Universidad de Okinawa de Ciencia y Tecnología (OIST) y de la Universidad de Ryukyu han identificado en las costas de Okinawa, Japón, una nueva forma de contaminación en la que plásticos alterados térmicamente se fusionan con restos de coral.
Denominado ´plasticoral´, este material constituye una nueva variante de residuo plástico y pone de manifiesto la capacidad de estos materiales para persistir y transformarse en ecosistemas marinos especialmente vulnerables. El estudio ha sido publicado en Marine Pollution Bulletin.
El descubrimiento se produjo durante campañas rutinarias de recogida y análisis de residuos marinos en varias playas de Okinawa. Los investigadores encontraron pequeñas manchas de colores brillantes adheridas a fragmentos de coral blanco.
Los análisis mediante espectroscopia Raman determinaron que el material plástico correspondía principalmente a polietileno (PE) y polipropileno (PP), dos de los polímeros de uso más extendido. Posteriormente, mediante microscopía y tomografía microcomputarizada, comprobaron que el plástico fundido había penetrado en los poros microscópicos del esqueleto del coral y había quedado integrado en él.
El equipo documentó cinco ejemplares de plasticoral en tres playas de la isla de Okinawa, con tamaños de entre aproximadamente 38 y 88 milímetros. Una de las muestras fue localizada en el fondo de una zona de hoguera, lo que apunta a que los fuegos realizados en las playas podrían constituir una de las posibles vías de formación.
El calor provocaría la fusión o alteración del polímero, facilitando posteriormente su adhesión al material coralino. No obstante, los investigadores señalan que todavía es necesario estudiar con mayor profundidad los mecanismos exactos de formación y distribución.
El ´plasticoral´ se engloba dentro de los denominados plastiglomerados, materiales híbridos generados cuando los plásticos interactúan con elementos naturales. Sin embargo, presenta una diferencia significativa respecto a otras formas conocidas de transformación del residuo plástico, ya que el sustrato sobre el que se integra procede de un material biogénico, el esqueleto carbonatado de los corales.
Esta interacción abre una nueva línea de investigación sobre el comportamiento y la permanencia de los plásticos en los ecosistemas de arrecife.
Los investigadores advierten de que todavía se desconocen los efectos ecotoxicológicos específicos del plasticoral sobre los organismos marinos. Los restos de coral desempeñan funciones importantes en los arrecifes, ya que proporcionan superficies para el asentamiento de nuevos corales y refugios para pequeños organismos.
La incorporación de plástico a estos materiales podría añadir nuevos riesgos asociados a la liberación de compuestos químicos y microplásticos. El estudio plantea además que estas formaciones podrían convertirse en el futuro en marcadores geológicos del denominado ´Plasticeno´, dejando constancia de la presencia masiva de materiales plásticos en los ecosistemas contemporáneos.
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