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Sacyr liderará el estudio de viabilidad de una nueva planta desaladora en Baja California (México) destinada a reforzar a largo plazo el suministro de agua de Arizona, en Estados Unidos.
La Autoridad Financiera de Infraestructura Hídrica de Arizona (WIFA) ha aprobado una nueva fase de evaluación del proyecto Northern Gulf of California Desalination Plant, que contempla tanto la construcción de la desaladora como una conducción para transportar el agua hasta la presa Morelos, próxima a la frontera entre ambos países.
La iniciativa podría incrementar el suministro hídrico disponible para Arizona en hasta 500.000 acre-pies anuales, equivalentes a aproximadamente 1,7 millones de metros cúbicos de agua al día. Las primeras estimaciones sitúan la posible entrada en servicio de esta aportación entre 2034 y 2039, aunque el calendario dependerá de los resultados de los estudios y de las posteriores decisiones de financiación y ejecución.
El planteamiento contempla que el agua desalada sea transportada desde Baja California hasta la presa Morelos, desde donde se incorporaría al sistema del río Colorado para su distribución y utilización en México. Paralelamente, el proyecto permitiría establecer un mecanismo de intercambio mediante el cual parte de la asignación de agua del río Colorado correspondiente a México podría destinarse a Arizona, incrementando así los recursos disponibles para este estado.
El estudio será desarrollado por un consorcio formado por Sacyr, Arcadis y Plenary Americas. Arcadis actuará como firma principal de ingeniería, mientras que Plenary Americas participará en el desarrollo financiero. Sacyr, por su parte, liderará los trabajos y, si finalmente el proyecto sigue adelante, asumiría la construcción, operación y mantenimiento de la infraestructura.
Durante esta fase se analizarán aspectos técnicos, financieros, ambientales, culturales y regulatorios, incluyendo la viabilidad de la planta desaladora, la infraestructura de conducción y el modelo de suministro e intercambio de agua entre México y Estados Unidos. WIFA ha subrayado que la aprobación actual únicamente autoriza esta etapa inicial de evaluación y no implica todavía la construcción de la planta ni la concesión de financiación.
El proyecto se plantea como una alternativa para diversificar las fuentes de abastecimiento de Arizona, un territorio sometido a una creciente presión sobre sus recursos hídricos. Según Jonathan Lines, presidente del Consejo de Administración de WIFA, Arizona debe continuar explorando diferentes soluciones de suministro para responder a las necesidades de las próximas generaciones, mientras que esta nueva fase permitirá profundizar en el conocimiento de la propuesta manteniendo un proceso de evaluación transparente y financieramente prudente.
Para Sacyr, la iniciativa supone además un nuevo paso en su estrategia de crecimiento en infraestructuras hidráulicas y desalación, al trasladar su experiencia en el sector a un mercado norteamericano marcado por la escasez de agua y la necesidad de desarrollar nuevas fuentes de abastecimiento. La propuesta combina así desalación, transporte de agua y gestión de recursos hídricos transfronterizos como respuesta a los desafíos derivados de la sequía y el estrés hídrico.
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