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La revisión de la directiva europea establece nuevos límites para el cobalto, el 1,4-dioxano y el isopreno, entre otras sustancias, y refuerza las medidas de protección de los trabajadores.
El Parlamento Europeo ha aprobado una nueva revisión de la normativa comunitaria sobre exposición laboral a sustancias carcinógenas, mutágenas y tóxicas para la reproducción. La modificación afecta a sectores como la industria química, el caucho, la fabricación de baterías, el textil y la metalurgia, y busca reducir los riesgos para la salud asociados a determinados compuestos peligrosos.
La propuesta salió adelante el pasado 6 de octubre con 499 votos a favor, 49 en contra y 104 abstenciones. Se trata de la sexta revisión de la directiva europea sobre agentes carcinógenos, mutágenos y reprotóxicos (CMRD), que actualiza los requisitos de protección laboral a partir de la evidencia científica disponible.
La revisión incorpora nuevos valores límite de exposición profesional para el cobalto y sus compuestos inorgánicos, utilizados en la fabricación de baterías; los hidrocarburos aromáticos policíclicos, presentes en actividades relacionadas con la producción y transformación de hierro, acero y aluminio; y el 1,4-dioxano, empleado en las industrias química y textil.
También establece un límite de exposición profesional a largo plazo para el isopreno, sustancia utilizada en la fabricación de productos químicos y caucho y que cumple los criterios para ser clasificada como carcinógena. Además, la Comisión Europea deberá evaluar si es necesario establecer límites adicionales para sustancias presentes en los humos de soldadura.
La nueva normativa contempla medidas adicionales para los casos en los que no sea posible reducir la exposición por debajo de los límites establecidos. Entre ellas figuran el uso de equipos de protección individual, incluidos dispositivos de protección respiratoria, y la posibilidad de realizar pausas periódicas en zonas libres de contaminación.
Asimismo, refuerza la formación de los trabajadores que puedan estar expuestos a agentes peligrosos y recoge garantías específicas para profesionales de emergencias, como los bomberos. Las disposiciones también abordan la manipulación de determinados medicamentos peligrosos en el ámbito sanitario.
La ponente de la revisión, la eurodiputada Liesbet Sommen, defendió que los nuevos requisitos contribuirán a mejorar la salud laboral y reducir los riesgos asociados a la exposición a sustancias peligrosas. Según las estimaciones citadas por las instituciones europeas, las medidas podrían evitar unos 1.700 casos de cáncer de pulmón y otras 19.000 enfermedades durante los próximos 40 años.
Una vez que la directiva entre en vigor, los Estados miembros dispondrán, con carácter general, de dos años para incorporarla a sus respectivas legislaciones nacionales. La norma contempla también periodos transitorios más amplios para la aplicación de algunos límites.
Para las empresas industriales, la actualización supondrá revisar las evaluaciones de riesgos y los procedimientos de prevención allí donde se utilicen o puedan generarse las sustancias afectadas. La identificación de los agentes presentes en cada proceso, el control de la exposición y la adecuación de las medidas de protección serán aspectos relevantes para preparar la adaptación a los nuevos requisitos.
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