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El modelo transforma las depuradoras convencionales en instalaciones capaces de regenerar agua, valorizar residuos y generar energía renovable, reforzando la circularidad del ciclo hídrico.
La creciente presión sobre los recursos hídricos está impulsando la transformación de las instalaciones de tratamiento de aguas residuales hacia modelos que permiten recuperar agua, energía y materiales.
En este contexto, Veolia promueve el modelo de ecofactoría, una evolución de las depuradoras tradicionales que busca maximizar el aprovechamiento de los recursos y reducir el impacto ambiental de estas infraestructuras.
La iniciativa se apoya en la regeneración del agua para su reutilización, la valorización de los residuos y subproductos generados durante la depuración y la producción de energía renovable para mejorar la autonomía de las instalaciones. El objetivo es avanzar hacia un modelo circular en el que las aguas residuales dejen de considerarse únicamente un flujo que debe tratarse y se conviertan en una fuente de recursos aprovechables.
Las ecofactorías permiten destinar el agua regenerada a usos compatibles con su calidad, como el riego agrícola, además de recuperar materiales presentes en los residuos del tratamiento. Los lodos, las arenas y las grasas pueden valorizarse mediante distintas vías, siempre que sus características y los requisitos aplicables lo permitan.
Este planteamiento contribuye a reducir la demanda de agua de fuentes convencionales y a aprovechar mejor los recursos disponibles, un aspecto especialmente relevante en territorios expuestos a episodios de sequía y a una creciente competencia entre usos urbanos, agrícolas e industriales.
Otro de los pilares del modelo es la producción de energía renovable a partir de los recursos disponibles en las instalaciones. La recuperación energética puede contribuir al autoconsumo y reducir la dependencia de fuentes externas, mejorando la eficiencia operativa de las plantas.
Como ejemplo, Veolia destaca la ecofactoría Sur de Granada, gestionada por EMASAGRA, que ha llegado a generar durante algunos meses del año el equivalente al 150 % de sus necesidades energéticas. Según la compañía, prácticamente el 100 % del agua depurada se reutiliza para el riego de cultivos y casi la totalidad de los lodos, arenas y grasas se valoriza para aplicaciones agrícolas o de jardinería.
El 30 de septiembre de 2026, Veolia reconoció en Granada la evolución de ocho depuradoras hacia el modelo de ecofactoría. Además de la instalación Sur de Granada, el reconocimiento incluye las plantas de Vados, Baix Llobregat, Gavà-Viladecans, Sabadell, Sur Oriental, Murcia Este y Palencia.
La metodología aplicada tiene en cuenta la gestión sostenible de los recursos hídricos, el aprovechamiento de residuos y subproductos, la eficiencia energética, la reducción de emisiones, la biodiversidad y la integración de las instalaciones en su entorno, así como su impacto social.
La transformación de las depuradoras en infraestructuras capaces de regenerar agua y recuperar recursos constituye una de las vías para avanzar hacia una gestión más eficiente del ciclo hídrico. Su desarrollo puede contribuir a reforzar la disponibilidad de agua y a integrar las instalaciones de saneamiento en estrategias más amplias de economía circular y sostenibilidad territorial.
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