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El complejo industrial de la compañía combina el tratamiento de fracciones pesadas del petróleo mediante hidrógeno y catalizadores con una planta capaz de procesar 2.000 toneladas anuales de residuos de espuma de poliuretano para obtener materias primas circulares.
El Complejo Industrial de Repsol en Puertollano (Ciudad Real) continúa avanzando en la transformación de sus procesos productivos y en la incorporación de soluciones de economía circular.
Estas capacidades han centrado una visita técnica realizada el pasado 6 de octubre por la Comisión de Industria del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid (COIIM), que ha conocido dos instalaciones representativas de la actividad del centro: la unidad de hidroconversión MHC y la planta de reciclado químico de espuma de poliuretano Recpur.
La visita ha permitido conocer de primera mano cómo conviven en el complejo las operaciones tradicionales de refino con nuevas tecnologías orientadas a recuperar residuos y reincorporarlos a la cadena de producción industrial.
La unidad MHC constituye una de las instalaciones relevantes de la refinería de Puertollano. En ella se procesan fracciones pesadas del petróleo mediante el uso de hidrógeno, altas presiones y catalizadores, con el objetivo de transformarlas en productos de mayor calidad.
Este tipo de procesos permite modificar las características de las corrientes procedentes del refino y adecuarlas a las especificaciones requeridas para su posterior aprovechamiento industrial. La unidad representa, por tanto, una de las tecnologías fundamentales para optimizar el tratamiento de las materias primas petrolíferas dentro de un complejo integrado.
La segunda instalación visitada ha sido Recpur, la planta de Repsol dedicada al reciclado químico de espumas de poliuretano, puesta en marcha en el complejo en 2024 tras una inversión superior a 12 millones de euros.
La instalación puede tratar hasta 2.000 toneladas anuales de residuos externos procedentes principalmente de colchones, sofás, cojines y asientos de vehículos. Mediante un proceso de acidólisis, la espuma se transforma en una corriente líquida a partir de la cual se obtienen polioles circulares, materias primas utilizadas en la fabricación de nuevo poliuretano.
La planta cuenta con capacidad para producir hasta 5.000 toneladas anuales de polioles circulares, comercializados por Repsol dentro de su gama Reciclex®. El material obtenido puede incorporarse a procesos de fabricación de nuevas espumas, favoreciendo la recuperación de recursos y reduciendo la necesidad de emplear materias primas vírgenes.
El reciclado químico ofrece una alternativa para determinados residuos de poliuretano cuya recuperación resulta compleja mediante procedimientos mecánicos convencionales. De esta manera, el complejo de Puertollano incorpora una vía adicional para valorizar residuos posconsumo y avanzar hacia modelos de producción circular.
La jornada técnica, coordinada por Ignacio Sánchez-Lafuente, gerente sénior de Aprovisionamiento de Residuos de Repsol, incluyó una presentación sobre los procesos productivos y los proyectos de transformación industrial del complejo, a cargo de Antonio Soto, coordinador de Transformación Industrial de la compañía.
El director del complejo, Antonio Lorenzo, también mantuvo un encuentro con los representantes del COIIM, encabezados por Manuel Soriano, presidente de su Comisión de Industria.
La combinación de tecnologías de refino y nuevas soluciones de reciclado ilustra la evolución de las instalaciones industriales hacia modelos que buscan optimizar el aprovechamiento de los recursos, diversificar las materias primas y mejorar la eficiencia de los procesos.
En Puertollano, esta transformación abarca tanto el tratamiento de corrientes petrolíferas como la recuperación de materiales procedentes de residuos al final de su vida útil.
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