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La compañía italiana registra un beneficio neto atribuido de 7.595 millones de euros en los nueve primeros meses del año y anuncia un dividendo extraordinario de 0,46 euros por acción. El refino mejora sus resultados, mientras que Versalis continúa afectada por el deterioro de los márgenes petroquímicos.
La energética italiana Eni cerró los nueve primeros meses de 2026 con un beneficio neto atribuido de 7.595 millones de euros, aproximadamente el triple del registrado en el mismo periodo de 2025. La evolución de los precios del crudo y la mejora de los resultados operativos han contribuido al avance de las cuentas del grupo, que también ha revisado al alza sus previsiones anuales y reforzado la remuneración a sus accionistas.
Según los resultados publicados por la compañía, la facturación acumulada hasta septiembre ascendió a 75.409 millones de euros, un 23 % más que un año antes. En el tercer trimestre, los ingresos alcanzaron los 28.072 millones de euros, con un crecimiento interanual del 39 %.
Entre julio y septiembre, el beneficio neto atribuido se situó en 3.205 millones de euros, cuadruplicando el del mismo trimestre de 2025. Por su parte, el beneficio neto ajustado superó los 2.800 millones de euros en el trimestre, más del doble que un año antes.
"Los excelentes resultados de Eni en el tercer trimestre fueron impulsados por la solidez de nuestro modelo operativo y las inversiones disciplinadas en una cartera bien diversificada de activos ventajosos", señaló Claudio Descalzi, consejero delegado de la compañía.
El negocio de refino registró una evolución especialmente favorable durante el tercer trimestre, impulsado por la mejora de los márgenes y una mayor utilización de las instalaciones. El resultado operativo ajustado proforma de esta actividad alcanzó los 730 millones de euros, frente a los niveles considerablemente inferiores del año anterior.
La mejora del entorno de mercado permitió compensar parcialmente el impacto de los mayores costes de transporte y de los diferenciales desfavorables entre determinados tipos de crudo. En conjunto, los resultados reflejan una mayor capacidad del grupo para aprovechar las condiciones favorables del mercado energético.
En contraste, el negocio petroquímico de Versalis continúa afrontando dificultades. La división registró unas pérdidas operativas ajustadas proforma de 180 millones de euros en el tercer trimestre, como consecuencia del acusado deterioro de los márgenes de sus productos. La compañía mantiene en marcha su proceso de reestructuración, que incluye la reconversión de sus principales centros de Brindisi y Priolo.
En el área de exploración y producción, Eni elevó un 7 % su producción subyacente de hidrocarburos en el tercer trimestre, hasta alcanzar los 1,83 millones de barriles equivalentes de petróleo diarios. Este avance estuvo respaldado por la puesta en marcha y el aumento de actividad de proyectos en África occidental, México y Noruega, así como por la contribución de su empresa conjunta Searah, en el sudeste asiático.
A partir de estos resultados, el grupo ha elevado su previsión de crecimiento de la producción subyacente de petróleo y gas para el conjunto de 2026 hasta un rango del 6 % al 7 %. Asimismo, espera generar un flujo de caja operativo ajustado de 16.500 millones de euros, frente a los 15.000 millones previstos inicialmente.
La compañía mantiene una inversión bruta de capital de 7.000 millones de euros y sitúa sus inversiones netas por debajo de los 4.500 millones. Al cierre del tercer trimestre, la deuda neta ascendía a 6.700 millones de euros, mientras que el apalancamiento proforma se situaba en el 9 %.
La mejora de las perspectivas financieras ha llevado a Eni a reforzar la retribución a sus accionistas. El consejo de administración ha aprobado un dividendo extraordinario de 0,46 euros por acción, equivalente a unos 1.300 millones de euros, cuyo pago está previsto para el 9 de diciembre de 2026.
Además, la compañía ha elevado un 12 % su programa de recompra de acciones para 2026, hasta los 3.800 millones de euros, frente a los 3.400 millones de la previsión anterior. Esta cifra supone casi triplicar la dotación inicial de 1.500 millones de euros.
Eni mantiene también el dividendo ordinario previsto para 2026, de 1,10 euros por acción, un 5 % superior al correspondiente a 2025.
Con estos resultados, el grupo afronta el último tramo del ejercicio con mejores perspectivas de generación de caja y una contribución destacada de sus negocios de exploración y producción, refino y biocombustibles. No obstante, la evolución de Versalis pone de manifiesto que la recuperación del negocio energético no se está trasladando por igual a la industria petroquímica, que continúa condicionada por la presión sobre los márgenes.
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