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SUEZ ha obtenido autorización para prolongar y ampliar las actividades de su ecoparque SEDA, situado en Chenillé-Champteussé, en el departamento francés de Maine-et-Loire.
La instalación presta servicios a administraciones locales y clientes industriales del oeste de Francia y cuenta con una capacidad de gestión de 200.000 toneladas de residuos al año, entre fracciones peligrosas y no peligrosas.
La autorización permite dar continuidad a las operaciones del complejo y desarrollar sus instalaciones durante los próximos años. Según la compañía, la decisión responde a la necesidad de disponer de infraestructuras especializadas para gestionar de forma segura los residuos generados por las actividades industriales y municipales, en un contexto de mayores exigencias ambientales y sanitarias.
El ecoparque está operativo desde 1978 y reúne distintas actividades de gestión de residuos bajo un mismo emplazamiento. Entre ellas figuran el almacenamiento de residuos no peligrosos, el tratamiento y almacenamiento de residuos peligrosos, la recuperación y el tratamiento de suelos contaminados y una instalación fotovoltaica situada sobre zonas de vertedero restauradas y acondicionadas.
La capacidad total del complejo se distribuye entre 90.000 toneladas anuales de residuos no peligrosos y 110.000 toneladas de residuos peligrosos.
La primera categoría incluye residuos procedentes de puntos limpios, estaciones depuradoras de aguas residuales y actividades económicas locales. En cuanto a los residuos peligrosos, la instalación recibe materiales procedentes de actividades industriales y de construcción, entre ellos lodos industriales, suelos y materiales contaminados, amianto, plomo, materiales refractarios y lana de roca.
También gestiona residuos procedentes de instalaciones de valorización energética de residuos, calderas de biomasa y plantas que utilizan combustibles sólidos recuperados. Entre estos materiales figuran cenizas y residuos del tratamiento de gases de combustión.
La diversidad de las corrientes tratadas refleja la necesidad de contar con instalaciones capaces de gestionar residuos de diferente naturaleza y peligrosidad mediante procedimientos adaptados a sus características.
La disponibilidad de capacidad especializada para los residuos peligrosos es especialmente relevante para la actividad industrial, ya que permite disponer de vías de tratamiento y eliminación controlada para materiales que no pueden gestionarse mediante los circuitos convencionales de residuos.
La nueva orden prefectural, firmada el 25 de marzo de 2026, autoriza la continuidad y ampliación de las actividades del complejo durante 16 años para el almacenamiento de residuos no peligrosos y 27 años para el almacenamiento de residuos peligrosos.
La primera fase de la ampliación ya se completó el 1 de septiembre de 2026, con la puesta en servicio de una nueva celda de almacenamiento de residuos no peligrosos.
La prolongación de la actividad proporciona continuidad a una infraestructura que presta servicio tanto a las administraciones locales como a las empresas de la región. Además de la capacidad disponible, la gestión de estas instalaciones requiere mantener controles operativos y ambientales adecuados a la naturaleza de los residuos tratados y a los requisitos de la normativa francesa.
SUEZ cuenta con una capacidad anual de tratamiento de residuos peligrosos de 1,6 millones de toneladas en Francia. La compañía continúa desarrollando su red de instalaciones especializadas, entre las que se encuentra SEDA, junto con otros emplazamientos destinados a la estabilización y el almacenamiento de residuos peligrosos.
La actividad del ecoparque no se limita a la gestión de residuos. El complejo también contribuye a la producción energética local mediante una planta fotovoltaica y una unidad que aprovecha el biogás generado por el almacenamiento de residuos no peligrosos para producir electricidad.
En conjunto, ambas instalaciones generan cerca de 12 GWh de electricidad renovable al año, un volumen equivalente al consumo eléctrico aproximado de 8.000 personas, según los datos facilitados por SUEZ.
La compañía señala que la ampliación prevista de las instalaciones permitirá prácticamente duplicar la producción de electricidad renovable en los próximos años. Este desarrollo combina la gestión de residuos con el aprovechamiento energético de recursos generados en el propio emplazamiento.
La producción eléctrica se integra así en un modelo que reúne almacenamiento controlado, tratamiento de residuos peligrosos y no peligrosos, recuperación de suelos contaminados y generación renovable. Estas actividades requieren, no obstante, una gestión diferenciada de cada flujo de residuos y un control adecuado de sus riesgos ambientales.
La ampliación de SEDA pone de relieve el papel de las instalaciones especializadas en la gestión de residuos industriales, especialmente aquellos que requieren medidas específicas de tratamiento, estabilización o almacenamiento.
Para las empresas generadoras, disponer de infraestructuras autorizadas resulta esencial para gestionar correctamente los residuos derivados de sus procesos y mantener la continuidad de la actividad productiva. Al mismo tiempo, la capacidad de tratamiento debe responder a los requisitos de protección ambiental y salud pública aplicables a cada categoría de residuo.
Con la continuidad y ampliación de SEDA, SUEZ refuerza una infraestructura que combina la gestión de residuos municipales e industriales con la producción de electricidad renovable. El proyecto refleja la importancia de mantener y desarrollar capacidades de tratamiento adaptadas a las necesidades de la industria y a las exigencias ambientales del territorio.
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