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El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha aprobado el plan para implantar contadores inteligentes en la red de gas natural, una medida que establece un plazo máximo de diez años para sustituir los contadores analógicos de los suministros con un consumo anual igual o inferior a 50.000 kWh.
La Asociación Española del Gas (Sedigas) ha valorado positivamente la aprobación de la Orden TED/1122/2026, publicada en el Boletín Oficial del Estado y cuya entrada en vigor está prevista para el 28 de octubre de 2026.
La normativa concreta el calendario de despliegue y las especificaciones mínimas que deberán cumplir los nuevos equipos, que tendrán que integrarse en los sistemas de telegestión de los titulares de las redes. El objetivo es avanzar en la digitalización del suministro, facilitar la lectura remota de los consumos y mejorar la información disponible para hogares y negocios.
La orden establece varios hitos para completar progresivamente la renovación del parque de contadores. En los suministros de hasta 50.000 kWh anuales, deberá haberse sustituido al menos el 20 % de los equipos en octubre de 2029, el 50 % en 2031 y el 80 % en 2033. La sustitución deberá completarse, con carácter general, en octubre de 2036.
Para los puntos de suministro con un consumo superior a 50.000 kWh y de hasta 5 GWh anuales que no dispongan de telemedida, la norma contempla la instalación de sistemas de telelectura o, en su caso, de contadores inteligentes.
En este segmento, los objetivos son alcanzar el 50 % a los cinco años y el 80 % a los siete, con un plazo máximo de diez años. El inicio del despliegue podrá posponerse hasta que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) establezca el precio de alquiler del módulo de telemedida.
La incorporación de contadores inteligentes permitirá consultar el consumo diario sin necesidad de realizar lecturas presenciales, reduciendo la dependencia de estimaciones y mejorando la transparencia de la facturación. Los equipos contarán con comunicación bidireccional segura, transmisión de alarmas y funciones para detectar anomalías o posibles manipulaciones, además de permitir la desconexión remota en los supuestos técnicos previstos.
Los consumidores podrán consultar gratuitamente, a través de una página web y una aplicación móvil, los datos diarios de consumo de los últimos 24 meses, o desde el inicio del contrato si este fuera más reciente. La información deberá estar disponible con un desfase máximo de tres días. La plataforma tendrá que estar operativa en el plazo de un año, mientras que el acceso programático a los datos mediante una interfaz API deberá habilitarse en dos años.
El procedimiento de sustitución también contempla garantías para los usuarios: la comunicación inicial deberá realizarse con al menos tres meses de antelación y la fecha y franja horaria de la visita se notificarán con un mínimo de 15 días naturales. La instalación no tendrá coste para el consumidor, salvo que sea necesario adecuar de forma relevante una instalación interior que incumpla la normativa técnica y de seguridad.
Uno de los aspectos técnicos de la norma es que los nuevos contadores deberán ser compatibles con flujos de gas que contengan al menos un 20 % molar de hidrógeno. Esta exigencia acompaña la evolución de las infraestructuras gasistas hacia una mayor integración de gases renovables, aunque no modifica por sí misma los límites de inyección de hidrógeno ni garantiza la compatibilidad del resto de los equipos e instalaciones.
Sedigas considera que el despliegue representa una oportunidad para modernizar las redes y desarrollar una cadena de valor industrial en España vinculada a la fabricación, instalación y mantenimiento de estos dispositivos.
Para su presidente, Joan Batalla, disponer de información más precisa permitirá a los consumidores identificar oportunidades de ahorro y tomar decisiones con mayor conocimiento sobre su consumo energético.
La aprobación del plan establece así un marco temporal y técnico para la digitalización del suministro de gas, con implicaciones tanto para la gestión de las redes como para la información que reciben los usuarios y la adaptación progresiva de las infraestructuras energéticas.
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