Empresas Premium
YPF prepara tres nuevos proyectos de inversión para desarrollar el norte de Vaca Muerta, en Argentina, con un volumen conjunto estimado de 44.000 millones de dólares.
Las iniciativas, que la compañía prevé presentar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) en las próximas semanas, se llevarán a cabo con socios internacionales y empresas del sector energético argentino.
El anuncio se enmarca en la estrategia de crecimiento de la petrolera, orientada a aumentar la producción de crudo no convencional, desarrollar nuevos bloques y ampliar la infraestructura necesaria para incrementar las exportaciones de hidrocarburos. Según explicó Horacio Marín, presidente y consejero delegado de YPF, los proyectos se concentrarán en el denominado Hub Norte, en la provincia de Neuquén.
La compañía busca avanzar en paralelo con el desarrollo de sus activos petroleros y sus planes de exportación de gas natural licuado (GNL). En conjunto, YPF aspira a movilizar más de 150.000 millones de dólares en inversiones vinculadas al RIGI, incluyendo proyectos propios y desarrollos compartidos con socios.
El primero de los desarrollos se sitúa en Bajo del Toro, un bloque en el que YPF ha reforzado su participación tras la adquisición de activos de la compañía noruega Equinor. La petrolera argentina cuenta con el 65 % de participación, mientras que Vista Energy mantiene el 35 % restante.
Según las estimaciones publicadas sobre el proyecto, el bloque podría alcanzar una producción de aproximadamente 80.000 barriles diarios cuando se encuentre plenamente desarrollado. La iniciativa se integra en la estrategia de expansión de los recursos de petróleo de esquisto de la cuenca neuquina.
El segundo proyecto agrupa los bloques La Escalonada y Rincón de la Ceniza, también en Vaca Muerta. El desarrollo contempla un programa de alrededor de 1.000 pozos y una inversión estimada en torno a los 20.000-22.000 millones de dólares, según las informaciones publicadas.
La estructura de participación prevista incluye a Shell, con un 45 %; YPF, con un 25 %; Pluspetrol, con un 20 %; y la empresa estatal neuquina Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), con el 10 % restante. El proyecto podría alcanzar una producción próxima a los 100.000 barriles diarios, de acuerdo con las estimaciones difundidas.
El tercer desarrollo corresponde al bloque Narambuena, que YPF comparte con Chevron al 50 %. La colaboración recupera un modelo de asociación similar al empleado por ambas compañías en Loma Campana, uno de los desarrollos que contribuyeron a impulsar la explotación de hidrocarburos no convencionales en Argentina.
Las inversiones definitivas, los calendarios de ejecución y los resultados productivos dependerán de la evolución técnica y económica de cada proyecto y de los procedimientos de aprobación correspondientes.
Los tres proyectos se encuadrarían en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, establecido por Argentina para atraer capital a iniciativas de gran escala. El sistema contempla beneficios y condiciones específicas para las inversiones que cumplan los requisitos de adhesión.
La presentación de estos nuevos desarrollos se sumaría a otras iniciativas energéticas vinculadas a YPF, entre ellas el proyecto Argentina LNG, que la compañía impulsa junto a socios internacionales para procesar, licuar y exportar gas procedente de Vaca Muerta.
La empresa también estudia ampliar la capacidad prevista de este proyecto de gas natural licuado desde los 12 millones de toneladas anuales hasta 18 millones de toneladas anuales, una expansión que requeriría inversiones adicionales estimadas en unos 25.000 millones de dólares.
De acuerdo con las declaraciones de Marín, la suma de los desarrollos petroleros, las iniciativas de GNL y otros proyectos asociados podría elevar el volumen de inversiones vinculadas al RIGI por encima de los 150.000 millones de dólares a lo largo de los próximos años. Esta cifra corresponde a las previsiones de la compañía y sus socios, no a capital ya invertido ni a proyectos que cuenten todos con aprobación definitiva.
El desarrollo de nuevos bloques de petróleo no convencional se vincula con el objetivo argentino de incrementar la producción nacional y reforzar su posición como exportador de hidrocarburos.
En declaraciones recogidas por Forbes Argentina el pasado 28 de octubre, Marín señaló que la producción de petróleo del país podría superar los dos millones de barriles diarios a medida que avancen los desarrollos y se amplíe la capacidad de transporte. El directivo también destacó la importancia del oleoducto Vaca Muerta Sur, cuya expansión se plantea para alcanzar una capacidad de transporte de hasta un millón de barriles diarios.
La materialización de estas previsiones dependerá de la ejecución de las inversiones, la disponibilidad de infraestructuras, las condiciones de financiación y la evolución de los mercados internacionales.
Con estos proyectos, YPF pretende ampliar la escala de explotación del norte de Vaca Muerta y consolidar una plataforma de producción que permita atender tanto al mercado interno como a la demanda internacional. La presentación formal de las iniciativas al RIGI será el siguiente paso para concretar sus condiciones de desarrollo.
|