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El centro tecnológico catalán participa en una iniciativa de Horizonte Europa que transformará residuos de biomasa en nuevos recubrimientos fertilizantes, con el objetivo de reducir el consumo de nitrógeno y evitar la contaminación del suelo por microplásticos.
El centro tecnológico Leitat participa en RELEASAFE, un nuevo proyecto europeo de investigación e innovación centrado en el desarrollo de fertilizantes de origen biológico y completamente biodegradables. La iniciativa busca diseñar sistemas de liberación controlada de nutrientes que permitan ajustar su disponibilidad a las necesidades de los cultivos y reducir el impacto ambiental asociado a los fertilizantes convencionales.
Coordinado por el centro tecnológico Aitiip, de Zaragoza, el proyecto reúne a diez organizaciones de cinco países europeos: España, Países Bajos, Italia, Portugal y Estonia, con experiencia en materiales avanzados, biotecnología, agricultura, sostenibilidad y desarrollo de fertilizantes.
RELEASAFE se desarrollará durante 42 meses, desde septiembre de 2026 hasta febrero de 2030, y cuenta con una financiación europea de aproximadamente 3,48 millones de euros, en el marco de Horizonte Europa y de la asociación Circular Bio-based Europe Joint Undertaking (CBE JU).
Uno de los principales retos de los fertilizantes de liberación controlada convencionales es el uso de recubrimientos poliméricos que pueden persistir en el suelo y contribuir a la contaminación por microplásticos. RELEASAFE pretende desarrollar alternativas a partir de materias primas renovables y corrientes residuales infrautilizadas, transformándolas en matrices biopoliméricas capaces de encapsular los nutrientes.
Entre los materiales que se estudiarán figuran los derivados de la lignina, el almidón dialdehído, el almidón termoplástico, los residuos de madera y los polihidroxialcanoatos (PHA). Estas materias primas permitirán desarrollar recubrimientos biodegradables para fertilizantes, incluidos productos basados en urea.
El proyecto combinará técnicas de formulación y reticulación de materiales con la incorporación de enzimas hidrolíticas capaces de actuar como activadores biológicos. El objetivo es regular el perfil de liberación de los nutrientes y adaptar su disponibilidad a las necesidades de las plantas, al tiempo que se favorece la degradación de los recubrimientos tras su aplicación.
La investigación contempla inicialmente su aplicación en cultivos de maíz y tomate, aunque también se evaluará la posible adaptación de los sistemas desarrollados a otros insumos agrícolas, como semillas y productos fitosanitarios.
La participación de Leitat se centra en sus capacidades en recuperación y separación de nutrientes, microbiología aplicada y biotecnología, con especial atención al comportamiento ambiental de los nuevos materiales.
Según la información difundida por el centro, sus equipos de las unidades de Separación y Purificación y de Microbiología Aplicada y Biotecnologías participan en las actividades técnicas del proyecto. La ficha oficial de la Comisión Europea identifica específicamente a Leitat como responsable de estudiar el microbioma del suelo y la biodegradabilidad de los sistemas desarrollados.
Estos trabajos permitirán evaluar cómo se degradan los recubrimientos en condiciones naturales y qué efectos pueden tener sobre la salud del suelo. El proyecto también incluye análisis de ecotoxicidad y estudios de biodegradabilidad en distintos entornos acuáticos para valorar los posibles riesgos de dispersión de los materiales.
Por su parte, Aitiip coordina el proyecto y lidera el escalado industrial del proceso de formulación y recubrimiento de los gránulos fertilizantes. El consorcio incorpora además especialistas en suministro de materias primas, producción de enzimas, validación agronómica y evaluación de la sostenibilidad, así como a Van Iperen International, fabricante de fertilizantes que contribuirá a la validación industrial de las soluciones.
RELEASAFE prevé avanzar desde el desarrollo de materiales hasta el escalado de las formulaciones seleccionadas a nivel piloto. Posteriormente, los fertilizantes se someterán a ensayos agronómicos y ambientales en invernaderos y parcelas de campo, inicialmente con cultivos de maíz y tomate.
Las pruebas analizarán la eficacia de los fertilizantes, la liberación de nutrientes, la biodegradabilidad de los recubrimientos y sus efectos sobre el suelo y el desarrollo de las plantas. También se estudiarán su seguridad, escalabilidad y competitividad económica frente a las soluciones convencionales.
Entre los impactos previstos por el proyecto figura reducir entre un 25 % y un 30 % la aplicación de nitrógeno sin comprometer el rendimiento de los cultivos. La iniciativa también aspira a prevenir la liberación de unas 45.000 toneladas anuales de microplásticos mediante la sustitución de recubrimientos persistentes por alternativas biodegradables. Se trata de objetivos estimados para el proyecto, cuya consecución deberá evaluarse durante su desarrollo y validación.
Con RELEASAFE, los socios europeos buscan conectar la valorización de residuos, la innovación en materiales y la biotecnología con las necesidades de la agricultura. El proyecto pretende así contribuir a una producción de fertilizantes más circular y eficiente, reduciendo las pérdidas de nutrientes y los impactos ambientales asociados a su aplicación.
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