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El proyecto de Presupuestos autonómicos para 2027 contempla una nueva inyección de recursos a través de Cadem, sociedad participada íntegramente por el Ente Vasco de la Energía, para impulsar la generación renovable y la movilidad sostenible.
El Gobierno vasco prepara una inversión de cerca de 44 millones de euros para impulsar nuevos proyectos energéticos e industriales durante 2027, dentro de su estrategia para aumentar la producción propia de energía y reducir la dependencia exterior. La partida figura en el proyecto de Presupuestos del próximo ejercicio y se canalizará a través de Cadem, sociedad participada íntegramente por el Ente Vasco de la Energía (EVE).
De acuerdo con la información publicada por El Correo, 35,3 millones de euros se destinarán a adquirir participaciones en empresas y proyectos energéticos, mientras que otros 8,5 millones financiarán inversiones relacionadas con Mubil, la infraestructura vasca de movilidad inteligente y sostenible.
Entre las iniciativas relacionadas con esta estrategia figuran proyectos de Iberdrola, Solaria y Petronor, compañías con actividad en distintos ámbitos de la transición energética.
Uno de los principales destinos de los recursos previstos para generación renovable será la energía eólica. El Ejecutivo vasco contempla destinar 8,2 millones de euros a proyectos de generación mediante el viento, con especial atención a los parques de Labraza y Azaceta, en Álava. Ambos están promovidos por Aixeindar, sociedad participada por el EVE e Iberdrola.
La actividad de Iberdrola en Euskadi también incluye el refuerzo y la digitalización de las redes eléctricas a través de su distribuidora i-DE. El Gobierno Vasco aprobó en septiembre elevar las inversiones previstas para 2027 hasta los 153 millones de euros, una cifra que incluye actuaciones de refuerzo y digitalización de la red, además de inversiones en medida e instalaciones financiadas por clientes. Esta planificación busca adaptar la infraestructura eléctrica al aumento de la demanda industrial, la electrificación y la incorporación de nueva generación renovable.
Por su parte, Solaria mantiene proyectos fotovoltaicos en el entorno de Euskadi. Entre ellos figuran las instalaciones Solaria Zierbena Solar 26, 27 y 28, promovidas en las provincias de Álava y Burgos, con potencias instaladas previstas de aproximadamente 32,5 MW, 33,2 MW y 49,9 MW, respectivamente.
Estos proyectos y sus infraestructuras de evacuación han sido objeto de procedimientos de autorización administrativa y evaluación ambiental. Su desarrollo se enmarca en el despliegue de nueva capacidad solar en el territorio, aunque no debe interpretarse que las partidas presupuestarias de CADEM financien directamente estas plantas.
La estrategia energética vasca también cuenta con proyectos industriales impulsados por Petronor, filial de Repsol. La compañía desarrolla en el entorno del Puerto de Bilbao un electrolizador de 10 MW, destinado a producir hidrógeno renovable para una planta demostrativa de combustibles sintéticos. Esta instalación utilizará hidrógeno renovable y CO₂ capturado para fabricar productos como diésel sintético, combustible sostenible de aviación (SAF) y nafta.
Además, Petronor ha iniciado las obras de un electrolizador de 100 MW en su refinería de Muskiz, con una inversión anunciada de 292 millones de euros y puesta en marcha prevista para el primer semestre de 2029. Según la compañía, la instalación permitirá sustituir parte del hidrógeno producido actualmente a partir de gas natural por hidrógeno generado mediante electricidad renovable.
Estas iniciativas se suman a la planta de combustibles sintéticos que Petronor construye en el Puerto de Bilbao, cuya entrada en operación está prevista para 2027. El proyecto contempla una capacidad de producción de unas 2.000 toneladas anuales y una inversión anunciada de 146 millones de euros.
El impulso a estos proyectos se produce en un contexto de aumento de los recursos públicos destinados a la transición energética. El proyecto de presupuestos de Euskadi para 2027 incluye también un incremento de las inversiones en redes eléctricas y programas de descarbonización, autoconsumo y electrificación.
La combinación de generación renovable, modernización de las redes y desarrollo de hidrógeno y combustibles sintéticos forma parte de la estrategia con la que el Ejecutivo vasco pretende reforzar la autonomía energética y responder a las necesidades de la industria.
Conviene distinguir, en todo caso, entre las partidas públicas previstas para CADEM y las inversiones anunciadas por las propias compañías: son actuaciones relacionadas con la transformación del sistema energético vasco, pero no constituyen una única bolsa de financiación de 44 millones de euros.
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