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Los termoplásticos son materiales de alto rendimiento, versátiles y rentables, que en muchos casos se utilizan en aplicaciones que exigen un estricto cumplimiento de la normativa de protección contra incendios. Para cumplir con estas normativas, es necesario añadir retardantes de llama.
Desde hace años el mercado se está orientando hacia los retardantes de llama sin halógenos por razones técnicas y medioambientales. Suelen ser productos basados en fósforo, nitrógeno o compuestos inorgánicos (por ejemplo, hidróxidos metálicos).
Estos sistemas suelen requerir altas concentraciones de retardante de llama para ser efectivas, lo que dificulta su procesamiento y puede afectar negativamente a las propiedades mecánicas del producto final.
BYK ofrece aditivos basados en organoarcillas que actúan sinérgicamente con los retardantes de llama. Estos aditivos potencian la eficacia de los retardantes de llama sin halógenos y permiten reducir su concentración en el compound, mejorando tanto el procesamiento del material como su rendimiento.
Con respecto a la imagen que aparece en el carrusel (Aditivos BYK basados en organoarcillas) éstos tres aditivos se comercializan en forma de polvo. Existe una versión predispersada en un carrier compatible con poliolefinas, el BYK-MAX® FR 4145, que se suministra en pellets y facilita su incorporación en el sistema.
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