por Alfredo Távara Zanón, director de Protego España. Miembro del grupo de trabajo ISO/TC21/WG3 “Apagallamas” 10 de octubre, 2016 Artículos técnicos comentarios Bookmark and Share
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En este artículo se detalla la clasificación de los apagallamas empleados para prevenir la transmisión de la llama en presencia de una mezcla gas/aire o vapor/aire, en función de la posibilidad de flujo continuo de la  mezcla explosiva.

Existen un sinfín de aplicaciones donde podría darse el caso de un flujo continuo de mezcla explosiva hacia el lado no protegido de un apagallamas, como pueden ser la conducción de vapor a una unidad de tratamiento, la línea de recuperación de vapores del sistema de carga y descarga o el mismo venteo atmosférico.
En el caso de un apagallamas estático, que es el más común de los apagallamas empleados en la industria, la transmisión de la llama se evita gracias a la pérdida de calor que se produce en las paredes de cada intersticio del elemento apagallamas (Foto 1). Si la combustión se prolonga durante un cierto tiempo, podría darse el caso de que esas paredes se calentaran hasta perder su capacidad de enfriar y extinguir así la llama. Es por ello que existen apagallamas a prueba no solo de explosiones puntuales, sino también de combustiones estables.

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