por Xavier Miquel Barraguer, Product Manager Iberfluid Instruments 13 de marzo, 2018 Artículos técnicos comentarios Bookmark and Share
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Uno de los puntos fundamentales para la optimización de los procesos productivos es la reducción de los tiempos de análisis en las diferentes fases de fabricación. Resulta evidente que la analítica discontinua genera paradas y retrasos en el ciclo de producción que pueden provocar un deterioro del producto, excesivos consumos energéticos o limitaciones en la producción.

En la actualidad, la necesidad de flexibilizar las producciones con batches de menor tamaño, combinando diferentes materias primas y productos finales, requieren de un mayor control en toda la cadena de producción. De esta manera se puede asegurar la calidad de los productos fabricados, evitando posibles contaminaciones cruzadas. Aquellas instalaciones que requieran de un muestreo manual y una analítica discontinua en laboratorio están incrementando innecesariamente los tiempos de espera, poniendo en riesgo las propias características de los productos a fabricar, así como incrementando los costes de fabricación, ya sea los puramente energéticos como los generados por posibles rechazos del producto.

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