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En este artículo presentamos el opúsculo elaborado por Ramon Camps, TEMA; Aleix Freixa, CENTRIENT; Rosa Nomen, IQS-URL; Alexis Pey, STAHL; Anna Puntí, TECHNIP ENERGIES; Jaume Sagarra, TÜV SÜD; Julià Sempere, IQS-URL; Manel Tendero, GIVAUDAN y Arturo Trujillo, DEKRA, todos ellos miembros de la Comisión Industria Química del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Cataluña (EIC), con el objetivo de compartir conocimientos y buenas prácticas en seguridad de proceso.
Como es bien sabido, la seguridad de proceso es la disciplina que se ocupa de la prevención de escapes, explosiones, incendios y otros acontecimientos no deseados relacionados con sustancias peligrosas en instalaciones industriales, sean fábricas o laboratorios, es decir, aquellos locales y zonas de trabajo, manipulación y almacenamiento de productos químicos.
A diferencia de la seguridad laboral o prevención de riesgos laborales, que a menudo trata de riesgos como caídas o lesiones físicas, la seguridad de proceso se centra en los sistemas técnicos, los activos (equipos e instalaciones) y los procedimientos que aseguran el control de materias peligrosas en las operaciones industriales.
Esta disciplina integra conocimientos de química, ingeniería, gestión de riesgos y comportamiento humano. Incluye el diseño seguro de procesos, la gestión del cambio, el análisis de riesgos, la competencia del personal, los sistemas de emergencia y mucho más.
El objetivo es garantizar que los peligros inherentes a las operaciones industriales sean identificados, evaluados y gestionados de manera sistemática. Además, la inversión en seguridad de proceso, cuando se hace de manera estructurada y proactiva, es altamente rentable. No sólo evita desastres, sino que también mejora la calidad operativa, fomenta la disciplina y refuerza la cultura de responsabilidad dentro de la organización.