Empresas Premium
La electrificación del automóvil está transformando las exigencias del cableado, especialmente de alta tensión. El masterbatch garantiza la estabilidad del color y mantiene las propiedades de los cables sometidos a altas temperaturas y condiciones de uso cada vez más estrictas, siendo clave en la seguridad y competitividad en la industria.
El sector del automóvil lleva décadas siendo uno de los principales consumidores de cable del mundo. Un coche convencional incorpora entre uno y dos kilómetros de cableado. En un vehículo eléctrico, esa cifra puede llegar a duplicarse. Por tanto, la electrificación multiplica la demanda y la transforma por completo.
Este cambio explica el momento de máxima exigencia técnica que atraviesa la industria del cable y el papel creciente de sectores como el del masterbatch para cable.
La Agencia Internacional de la Energía proyecta que las ventas de vehículos eléctricos representarán más del 60 % del total mundial antes de 2035, una cifra que convierte la electrificación en uno de los mayores motores de demanda que ha vivido esta industria en décadas.
En un vehículo eléctrico, no todos los cables trabajan igual ni soportan las mismas condiciones. Los del habitáculo, como sensores, controles o sistemas electrónicos, operan en entornos relativamente estables. Pero...