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2 de septiembre, 2021 Empresas comentarios Bookmark and Share XML
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La compañía J. Huesa ha aportado sus soluciones para adaptar el agua de red de la nueva fábrica de una compañía de bioseguridad, ubicada en Sevilla, para incluirla como coformulante de sus productos fitosanitarios líquidos.

Teniendo en cuenta los objetivos técnicos del cliente, así como los objetivos generales del proyecto, el departamento técnico de J. Huesa se ha decantado por el diseño, fabricación, instalación y puesta en marcha de una planta de desmineralización de agua.

El agua procedente de la red pasa por un sistema de filtración compuesto por un filtro de malla seguido de un filtro de carbón activo, en el que quedan retenidos los sólidos en suspensión y el hipoclorito del agua. Este filtro está equipado con una válvula automática que lava la carga de carbón del interior de la botella mediante el paso de agua en contracorriente.

El siguiente equipo en la línea de tratamiento es un descalcificador del tipo catión–anión, donde se eliminará la salinidad del agua, principalmente calcio y magnesio. El desmineralizador está diseñado para tratar un caudal de 1 m3/h.

El proceso de desmineralización consiste en eliminar los iones presentes en el agua utilizando resinas de intercambio iónico catiónica y aniónica, contenidas, respectivamente, en dos columnas.

En condiciones de servicio, el agua entra en el equipo desmineralizador por la columna catiónica, donde se realiza el intercambio de los cationes del agua por iones H y, a continuación, entra en la columna aniónica, donde los aniones del agua son intercambiados por aniones OH, obteniéndose de este modo un agua de elevada pureza desmineralizada.

El equipo dispone de una sonda para la medición de la conductividad del agua tratada, ubicada en la salida de la segunda columna del equipo, para poder controlar la calidad del agua tratada mediante el programador del que viene equipado. Si la calidad del agua es superior al valor programado en el set-point, el programador abrirá la electroválvula de servicio y el equipo funcionará normalmente.

Debido al propio funcionamiento del desmineralizador, las resinas se irán saturando poco a poco hasta obtener un agua de calidad inferior a la deseada. Al producirse esta circunstancia, el programador cerrará la electroválvula de servicio y se dará comienzo a la etapa de regeneración.

El proceso de regeneración consiste en hacer pasar ácido clorhídrico a través de la resina catiónica, e hidróxido sódico a través de la aniónica, de forma que estos regenerantes desplazan a los iones retenidos sustituyéndolos por H+ y OH-, respectivamente.

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