Empresas Premium
Washington otorgó en octubre del año pasado una autorización para que Shell y Trinidad y Tobago desarrollen el campo de gas Dragon, frente a las costas de Venezuela y cerca de la frontera marítima, un proyecto destinado a suministrar gas venezolano a Trinidad.
Trinidad es el mayor exportador de gas natural licuado de América Latina y uno de los principales exportadores mundiales de amoníaco y metanol, pero la isla caribeña ha estado buscando desarrollar campos costa afuera en Venezuela y en la frontera marítima para contrarrestar la disminución de sus reservas y asegurar el suministro.
En este sentido, sus proyectos de gas han avanzado lentamente en los últimos años debido a los frecuentes cambios en la política estadounidense hacia Venezuela.
Cabe recordar que Venezuela, bajo la presidencia de Nicolás Maduro, suspendió el año pasado la cooperación en materia de desarrollo energético con Trinidad y Tobago, incluyendo proyectos conjuntos de gas natural que estaban en marcha.
Pero tras la reciente captura de Maduro, Estados Unidos está acelerando los avances en el sector petrolero y gasífero del país. Se requieren licencias estadounidenses para que las empresas puedan desarrollar los proyectos debido a las sanciones de Washington sobre la industria energética de Venezuela.
Shell busca solicitar una licencia para explotar el yacimiento Loran-Manatee. El yacimiento contiene unos 10 billones de pies cúbicos (cf) de gas natural (unos 283.168 millones de metros cúbicos), de los cuales 7,3 billones corresponden a Venezuela y los 2,7 billones restantes a Trinidad y Tobago.
Por su parte, BP está buscando una licencia para desarrollar el yacimiento Cocuina-Manakin cuya parte venezolana pertenece al proyecto de gas en alta mar inactivo Plataforma Deltana, que cuenta con 1 billón de pies cúbicos (unos 28.317 millones de metros cúbicos) de reservas probadas de gas.
|