23 de febrero, 2026 XML
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Un nuevo avance científico logra un material biodegradable que aprovecha fuentes naturales y técnicas industriales simples, con el objetivo de ofrecer alternativas sostenibles ante el creciente problema de los residuos en los ecosistemas marinos.

De este modo, un equipo de químicos estadounidenses del Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia (más conocido como ´Virginia Tech´) logró sintetizar este material completamente reciclable, utilizando tecnologías accesibles y biomasa de bajo costo.

Este avance abre posibilidades para transformar la industria del plástico y reducir significativamente la contaminación marina, donde se estima que para 2030 habrá más de 600.000 toneladas de residuos de botellas plásticas en los océanos.

La novedad reside en el uso de algas de células completas, como la espirulina, combinadas con compuestos sintéticos mediante una técnica denominada síntesis mecanoquímica. Este procedimiento acorta drásticamente los tiempos de producción y permite integrar materiales renovables en plásticos de alto rendimiento.

Contexto histórico previo

Durante el siglo XX, los primeros plásticos nacieron de sustancias naturales y pronto fueron desplazados por materiales derivados del petróleo, que ofrecían mayor durabilidad y bajo costo de fabricación. La limitada capacidad de reciclaje de estos plásticos convencionales ha generado un problema ambiental de creciente magnitud.

Instituciones internacionales como la ONU Medio Ambiente han advertido sobre la necesidad urgente de replantear el uso de plásticos y avanzar hacia materiales biodegradables o reciclables, debido a la acumulación de microplásticos y desechos en los ecosistemas marinos.

El proyecto encabezado por el profesor adjunto Josh Worch representa un retorno a la biomasa como base para nuevos plásticos, adaptando tecnologías industriales vigentes y recursos naturales abundantes. Según recoge el medio Europa Press, el equipo buscó una solución que no comprometiera la resistencia ni la versatilidad del producto final.

Innovación tecnológica: síntesis mecanoquímica y aplicaciones Industriales

La estrategia de síntesis mecanoquímica, descrita por los investigadores como fruto de la “ciencia fortuita”, utiliza un mezclador de alta energía similar al empleado en la industria para reducir materiales a partículas finas. Por primera vez, el método conocido como molienda de bolas permitió fabricar plásticos sostenibles, al unir la biomasa de algas con los componentes sintéticos en apenas una hora y media, en contraste con los dos días requeridos en procesos convencionales.

Emily Bird, estudiante de pregrado y codirectora del estudio, afirmó: “Es un proceso extremadamente simple, lo que lo convierte en una forma muy eficiente de crear plástico”. Además, la investigación demostró que el proceso es fácilmente escalable, ya que los equipos necesarios ya se utilizan en sectores industriales diversos.

Opciones ambientales y futuro de los bioplásticos

Los nuevos plásticos biohíbridos desarrollados en Virginia Tech pueden remodelarse, reciclarse y descomponerse completamente, con la posibilidad de recuperar tanto las algas como los componentes químicos originales. Jiang, estudiante de posgrado principal del proyecto, explicó: “Estas características hacen que el plástico sea muy versátil, lo que garantiza que no termine como residuo”.

El potencial de este enfoque ha sido destacado por el medio británico BBC News y el sitio especializado Science Daily, que subrayan la importancia de incorporar residuos agrícolas y otras formas de biomasa para ampliar la gama de materiales sostenibles. Expertos en la materia consideran que la escalabilidad y adaptabilidad del proceso podrían facilitar su adopción en la producción masiva de envases, utensilios y otros productos plásticos.

Contexto internacional: residuos plásticos y soluciones sostenibles

El informe más reciente de ONU Medio Ambiente advierte que si no se implementan soluciones innovadoras, la cantidad de plástico en los océanos seguirá aumentando, con consecuencias graves para la biodiversidad y la salud humana. La investigación de Virginia Tech se suma a los esfuerzos globales por desarrollar materiales renovables, alineándose con los objetivos de economía circular y reducción de residuos.

Mientras empresas y gobiernos buscan alternativas para disminuir el uso de plásticos convencionales, los avances en bioplásticos a base de algas ofrecen una vía prometedora para transformar la relación de la sociedad con estos materiales.

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